Ante la posible convocatoria de un Congreso Constituyente mexicano, anota Anahii (2021), los partidarios de la independencia de las provincias del antiguo Reino de Guatemala consiguieron que el jefe político superior Vicente Filísola (1822–1823), nombrado por el Imperio mexicano, convocara a un Congreso de las provincias centroamericanas. El 3 de mayo de 1823, se llevó a cabo una consulta popular en que Chiapas y Xoconusco respaldaron por la unión a México, razón por lo que, a la apertura de la Asamblea Nacional Constituyente en la ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción, el 24 de junio de 1824, no asistió Chiapas.
El 30 de
junio de 1824 se llevó a cabo la convocatoria oficial del Congreso
Constituyente de México, lo que llevó al rompimiento de las condiciones por las
que las provincias de Centroamérica se habían integrado al Imperio de México.
En
consecuencia, el 1 de julio de 1824 las cuatro Provincias presentes proclamaron
que: ”…las provincias representadas en esta Asamblea son libres e
independientes de la antigua España, de México y de cualquiera otra potencia; y
que no son ni deben ser patrimonio de persona ni familia alguna…” (Asamblea
Nacional Constituyente de las provincias unidas del Centro de América, 1824).
Por lo tanto,
se constituyó una nueva República Federal, con el nombre de Provincias Unidas
de Centro de América. La situación jurídico-constitucional de Chiapas y de Xoconusco
permanecía incierta, por no haberse realizado todavía elecciones en Chiapas, y
a la proclamación de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos el
4 de octubre de 1824 no había aun resultados de las elecciones (Anahii, 2021).
El nuevo
gobierno de México, que deseaba la incorporación de Chiapas a su territorio,
ordenó la disolución de la Junta Suprema Provisional aprovechando que tropas
mexicanas se encontraban en Ciudad Real. Varios ayuntamientos proclamaron el 26
de octubre el “Plan de Chiapas Libre”, logrando la reinstalación de la Junta y
el retiro de las tropas mexicanas. El 24 de marzo de 1824, la Junta volvió a
programar una reunión para acordar a qué nación pertenecería Chiapas. La
decisión no la tomarían los doce representantes de los partidos, sino los
ayuntamientos, con la particularidad de que los votos de cada uno se
multiplicarían por su población total. De acuerdo con aquella lógica, se le
computaron 10,000 votos a favor de la integración a México. Esta forma de
contabilizar los votos favorecía de sobremanera a los partidarios de la unión
con México, ya que la región de influencia de Ciudad Real era la de mayor
densidad poblacional en la provincia. A ello se sumaba que los mexicanistas
habían triunfado el 1° de enero de 1824 en las elecciones del ayuntamiento de
Comitán, que en aquel momento era la ciudad más fuerte de la provincia (Trens,
1999; Vázquez, 2017).
Cuando se preparaban
las elecciones que determinarían la incorporación de Chiapas a México o
Guatemala, el 24 de julio de 1824, Tapachula, capital de la región, declaró la
separación del Partido de Xoconusco de la Provincia de Chiapas, y por tanto de
México, anunciando su incorporación a las Provincias Unidas de Centroamérica
declarando en Acta Pública: "... que el partido de Xoconusco se
separaba de Chiapas y determinaba formar parte del Supremo Gobernante de las
Provincias Unidas de Centroamérica..." (Ayuntamiento de Tapachula Acta Pública de
separación de Xoconusco, 1824).
Con
base en esta Acta de Tapachula, el 18 de agosto de 1824 la Asamblea Nacional
Constituyente de las Provincias Unidas del Centro de América emitieron un Decreto
por el que declaraba la incorporación del Partido de Xoconusco como parte del
Estado de Los Altos, que tenía su cabecera en Quetzaltenango. Esto inició un conflicto por este
territorio, ya que México argumentaba que esta acta no podía anular la elección
hecha el 3 de mayo en la que Xoconusco votó unánimemente su integración a
México. Además, varios pueblos se declararon contrarios a la decisión de
Tapachula y favorables a su incorporación a México (Anahí,
2021).

