El 12 de septiembre de 1824, afirma Damián (1988), se llevó a cabo la consulta popular, y el 14 de septiembre de 1824 la Junta Provisional de Chiapas aprobó un Acta de Proclamación en la que se hace solemne proclamación de “Federación del Estado Libre de Chiapas” a la República Mexicana, señalando que: "…los chiapanecos decidieron votar para federarse y formar definitivamente parte de México: Votaron 96.829 a favor de ser parte de México y 60,400 por Guatemala y 15,724 se manifestaron neutrales…" (Junta Provisional de Chiapas Acta de Federación del Estado libre de Chiapas a la República Federal de México).
Ni Xoconusco ni el resto de Chiapas habían participado inicialmente en el movimiento separatista, pero los atropellos de Vicente Filísola llevaron a que el 24 de octubre de 1824 se proclamara el Plan de Chiapas Libre, cuya parte principal establecía que: "…Chiapas es libre e independiente de México y de las Provincias Unidas de Centroamérica, hasta que decida su federación a uno de estos países limítrofes con ella y de quienes se haya invitada ..." (Plan de Chiapas Libre, 1824).La consulta que se realizó a los ayuntamientos y el “conteo” de los votos tardó casi cinco meses. El 3 de mayo, el ayuntamiento de Tapachula -cabecera del partido- se pronunció a favor de la integración a México y nombró a su representante ante la Junta Suprema Provisional. Pero, el 24 de julio, el bando pro-guatemalteco, aprovechando la ausencia de los alcaldes de Tapachula y Tuxtla Chico, declaró la agregación de Xoconusco a Guatemala, lo que fue inmediatamente aceptado por la Asamblea Constituyente de Centro América y, rechazado por la Junta Suprema Provisional de Chiapas. A pesar de aquella declaración, el representante de Xoconusco participó en la reunión en Ciudad Real del 11 de septiembre, en la que se contabilizaron los “votos” de los pueblos.Tanto México como Guatemala reclamaron a Xoconusco como parte de su territorio. El primero alegó que, al formar parte de Chiapas, este había quedado incorporado a su república. Guatemala prefirió ocupar militarmente la región y envió el 21 de mayo de 1823, al coronel José Pierzón al frente de las fuerzas guatemaltecas, que ocuparon Tapachula y otros pueblos hasta finales de ese año. El padre José Llaeger, levantó al pueblo tapachulteco, ayudado por el párroco de Escuintla, Manuel José Everardo, pero el movimiento no logró expulsar a las fuerzas extranjeras, y los sacerdotes tuvieron que huir a Tonalá (Damián, 1988).Después, señala Anahii (2021), Manuel José de Rojas, Gobernador de Chiapas, solicitó ayuda al gobierno de México para expulsar a los guatemaltecos, con esa misión es enviado el General Anaya. El gobierno mexicano no quería enfrentamientos, por lo que Anaya recibió órdenes de no ir más allá de Tonalá y se envió el caso al Congreso para que lo estudiara. Después del análisis, discusiones, notas diplomáticas, discursos, conferencias y agitación política, se llegó a negociar la tregua en la que se declaró la neutralidad de Xoconusco. El acuerdo al que se llegó fue que ninguno de los dos gobiernos intervendría en los asuntos de esta zona y que se gobernaría con sus propias autoridades. Con este acuerdo Guatemala retiró sus tropas.A pesar de ello, Guatemala trató de justificar su postura con base en la declaración del partido del 24 de julio. En enero de 1825, decidió hacer efectiva la incorporación y una fuerza armada ocupó Xoconusco. Lucas Alamán, ministro de relaciones interiores y exteriores de México, amenazó con enviar tropas para asegurar la soberanía mexicana sobre Xoconusco. Ante el riesgo de una guerra, las dos naciones acordaron que Xoconusco sería un “territorio neutral” mientras se concertaba un tratado de límites, negociación que consideraban sería rápida. Las tropas guatemaltecas se retiraron de Xoconusco, pero por pequeñas diferencias en el acuerdo este nunca se firmó, de tal forma que solo fue un “pacto de caballeros entre los dos países”. No obstante, a lo previsto, el tratado de límites no se concretó en unos meses, sino que las negociaciones sobre los límites se tardaron más de cincuenta y siete años (Damián, 1988).Así Xoconusco permaneció independiente por casi dieciocho años, tiempo en el que tuvo una crisis económica y se convirtió en refugio de delincuentes y contrabandistas de los dos países; así como de opositores al régimen dictatorial del general guatemalteco Carrera (Anahii, 2021).En este período independiente, Xoconusco sufrió también constantes incursiones por parte de Guatemala. En 1830 los guatemaltecos invadieron el territorio por la persecución del revolucionario salvadoreño Manuel José de Arce, llegando a saquear Tapachula y Escuintla. En 1839 se instauró un destacamento de soldados guatemaltecos en las afueras de Tapachula, intimidando constantemente a la población (Damián, 1988).El Gobierno de México nombró al ministro Diez de Bonilla como responsable de la negociación con Guatemala para estos asuntos. Durante este período de negociaciones se suscitaron una serie de acontecimientos negativos contra México, sin embargo, se mantuvo una posición moderada y respetuosa.A pesar de que Anastasio Bustamante y Oseguera, presidente de México (1839–1841), era partidario de estas negociaciones, los sucesos internos mexicanos como la Guerra de los Pasteles, el Pronunciamiento Federal del 15 de julio de 1840, la rebelión federalista del Plan de Tacubaya del 28 de septiembre de 1841 y su deposición el 11 de octubre de 1841 por el movimiento del Plan de Huejotzingo, encabezado por Santa Anna, se lo impidieron (Anahii, 2021).
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