Cuando Ángel Albino Corzo era gobernador, en 1856, se sublevó Juan Ortega en Comitán, pronunciándose a favor del Imperio de Maximiliano con el Plan de Yalmús. En Tapachula, anota Anahii (2021), José María Chacón y Cristóbal Salas se unieron a este movimiento y además encabezó un movimiento separatista de Xoconusco, con el Plan Proterritorio Libre, acusando al gobierno de total abandono, en el que proponía que esta región se separara de Chiapas y pasara a depender directamente del gobierno federal. Fue entonces que el gobernador Corzo envió tropas al mando del coronel Carlos Zebadúa quien tomó Huixtla. Días después las fuerzas de Chacón sorprendieron a estas tropas, las derrotaron y mataron al coronel Zebadúa.
Ante
esto, don Ángel Albino Corzo, acompañado por el coronel Fernando Castañón, el
Capitán José Pantaleón Domínguez, el teniente Miguel Utrilla y otros más, al
mando de 700 hombres marchó hacia Tapachula, llegando el 21 de marzo de 1857.
Después de un enfrentamiento, Chacón y sus seguidores huyeron a Guatemala. Una
vez restablecido el orden, Corzo regresó a la capital, dejando a Domínguez y
Utrilla como encargados de la plaza. En abril, regresó Chacón y logró tomar
Tapachula. Domínguez y Utrilla huyeron a Huehuetán, donde se reorganizaron y
días después contraatacaron recuperando nuevamente la plaza.
En 1863, las
fuerzas conservadoras al mando del General Juan Ortega se fortalecieron en Xoconusco.
El Gobernador José Gabriel Esquinca (1863–1864) envió a Adolfo Faugier como comandante
militar para asegurar Tapachula y garantizar el sistema federal. Poco tiempo
después, Faugier se pronunció a favor del Segundo Imperio Mexicano y avanzó
hacia Tonalá. El comandante Miguel Utrilla fue a combatirlo, al ver que las
tropas se acercaban abandonó la plaza y fue Sebastián Escobar quien venció
definitivamente al Partido Imperial en abril de 1865, fusilando a Faugier y
Santeliz.
Escobar
asumió la autoridad de Xoconusco y desconoció tanto la autoridad de Esquinca como
la de Ortega, declarando neutral al Distrito de Xoconusco, aunque poco después
volvió a subordinarse al gobierno de Chiapas.
Los
tapachultecos combatieron al imperialismo, no solamente en su territorio contra
los orteguistas, también participaron en la defensa de Puebla contra los
franceses. En 1862, un grupo de ciudadanos al mando de Leandro Trejo se unieron
al Batallón Chiapas organizado por José Pantaleón Domínguez, que partió
a combatir al invasor.
En 1865 Sebastián Escobar, con dinero de la
herencia del Padre Bermúdez, destinados a obras de beneficio público, mandó a construir
la "Fuente de los Leones" y la Cárcel Pública, frente al actual
Parque Central. Se reconstruyó también el edificio del palacio municipal.
En 1876 se fundó el primer periódico de la Región
denominado “Xoconusco” que estaba bajo la dirección de Carlos E. Ibarra; ese
mismo año, Sebastián Escobar se sublevó en Mazatán, contra el Gobierno
estatal de Chiapas de José Pantaleón Domínguez secundando el Plan de Tuxtepec proclamado
por Porfirio Díaz. El 17 de enero de 1876 tomó Tapachula, controlando Xoconusco,
el 20 de enero de se apoderó de Tuxtla y el 31 de enero San Cristóbal que era
la capital del Estado. Ya para entonces, Porfirio Díaz era presidente de la
República, por lo que nombró a Sebastián Escobar como Gobernador y comandante militar
Chiapas. Después fue elegido Gobernador Constitucional para el período
1877–1880 (Anahii, 2021).
En 1881,
afirma Damián (1988), se presentaron problemas con Guatemala cuando su
presidente Justo Rufino Barrios reclamó las tierras de Xoconusco y Chiapas. El Gobierno
de México no aceptó discusión sobre sus derechos de esa región. A partir de
1882 se iniciaron diálogos para resolver el problema de límites, entre Matías
Romero y Justo Rufino, iniciadas en la Hacienda de Barrios “El Malacate” en Xoconusco,
donde decidieron acudir al arbitraje de los Estados Unidos.
Inicialmente
el convenio se firmó en Nueva York, el 12 de agosto de 1882: "…la
República de Guatemala prescinde de la discusión que ha sostenido acerca de los
derechos que le asisten al territorio de Chiapas y su departamento de Xoconusco…"
(Damián, 1988).
La posición
de México quedó muy clara en relación con sus derechos de esos territorios. El
Tratado de Límites se firmó en la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1882.
En su primer artículo dispone que: "…la República de Guatemala renuncia
para siempre los derechos que juzga tener sobre el territorio del Estado de
Chiapas y de su Distrito de Xoconusco, y, en consecuencia, considera dicho
territorio como parte integrante de los Estados Unidos Mexicanos…"
Sobre trazo
de los límites de la frontera, México y Guatemala estuvieron de acuerdo en
utilizar líneas rectas entre los puntos clave conocidos y aceptados por ambos
países, aunque los trabajos de medición y delimitación se concluyeron hasta
1902. Guatemala gano territorio hasta el río Suchiate y México recibió la
comarca de Motozintla. Con este Tratado se consolidó el proceso de
incorporación de Chiapas a México.
El 7 de mayo de 1888 se inauguró la red telegráfica
entre Tapachula y el resto del país. El primer telegrama lo dirigió Don Rómulo
Palacios al Gobernador Manuel Carrascosa. Ese mismo año se instaló la primera
línea telefónica que comunicaba a Tapachula, Tuxtla Chico, Cacahoatán y Finca
Guatimoc para control fronterizo.
Hacia finales del siglo XIX,
mientras la demanda mundial de cacao y café se incrementaba, la tierra se
volvió un recurso indispensable para satisfacer tales requerimientos. Si bien
la mayor parte de la región de Xoconusco tenía condiciones ambientales
favorables para ambos cultivos, eran bastante accidentada, cubierta de selva,
carente de vías de comunicación y prácticamente despoblado, sin mano de obra
disponible. Tras lograr
la estabilización política del país y la región con la firma del tratado,
empezaron a llegar las inversiones a Xoconusco, con lo que se inició la etapa
del desarrollo económico regional, pero ahora en torno al café (Damián, 1988).
