viernes, 24 de marzo de 2023

Epoca Contemporanea en Tapachula

 

Anahii (2021) anota que, Efraín Lazos asumió la presidencia municipal para el periodo de 1939 a 1940, durante la segunda guerra mundial, para entregarla posteriormente a Agustín Fuentevilla quien gobernó su período bienal de 1943 y 1944. Belisario Vila Constantino gobernó durante escasos meses antes de ceder la presidencia a Romeo Gout quien ejerció el mando de 1945 a 1946.
Cuando concluyó el bienio de Romeo Gout, nuevamente Tapachula tuvo un hecho de sangre donde pierden la vida personas inocentes; fue precisamente cuando Gout debía entregar la presidencia al Luis Guízar Oceguera, pero había inconformidad por muchos tapachultecos y querían que la presidencia fuera para Ernesto A. Córdova, lo que ocasionó un mitin el 31 de diciembre de 1946 en el parque central, evento que encabezó abanderada María Herrán, hija de conocida familia tapachulteca, quien fue abatida por balazos provenientes del palacio municipal; como consecuencia, en 1947 se formó un Concejo Municipal integrado por los señores: Carlos Elorza, Guillermo Calderón y el Dr. Romeo Rasgado Ordóñez, quienes permanecieron parte de 1947 hasta entregar la presidencia al señor Pascual Lozano quien ejerció de 1947 a 1948. De 1949 a 1950 gobernó el municipio, el Cap. Alfredo Delarbre Santeliz, en esa época se inicia la transformación urbana de Tapachula como una ciudad funcional, limpia y acogedora lo que la hace merecedora al calificativo de "Perla de Xoconusco" por sus arterias perfectamente delineadas, su alumbrado público, sus casas en armonía, sus edificios públicos, parques, jardines, escuelas, bibliotecas y teatros que ostentaba orgullosamente. En todo el país, se pregonaba la enorme potencialidad económica por sus fincas cafetaleras y cacaoteras. Tapachula adquiere fama en el mundo entero, transformándose desde entonces en una de las ciudades más modernas del Sureste de México.

En el bienio 1951 - 1952 gobernó el Lic. Gamaliel Becerra Ochoa quien realizó una importante labor. Por estas fechas el Gobierno Federal era presidido por el Lic. Miguel Alemán Valdez quien ordenó la casi total pavimentación de la ciudad.

En 1952 asume la presidencia el Arquitecto Rolando Gutiérrez Domínguez quien inauguró el período trienal. El arquitecto Gutiérrez centra su atención en el embellecimiento del Parque Central, sometiendo a concurso del Colegio Nacional de Arquitectos el proyecto correspondiente mediante un premio de 20 mil pesos ofrecidos por el Ayuntamiento y con el cual se logra la construcción de la concha acústica.
Durante el gobierno de Rolando Gutiérrez se dio auge a la educación. Fundo escuelas rurales en las dos secciones de Tinajas, en San Nicolás Lagartero, en la Colonia Las Palmas y en el ejido Morelos; dentro de su gobierno se pagó gran parte de la deuda del alumbrado público y coadyuvó a gestionar ante la Presidencia de la República la condonación de deudas municipales en todo el país aprovechando la confianza que le brindaba el entonces presidente de la República Don. Adolfo Ruíz Cortines. El sistema de agua potable era deficiente, gestionó un nuevo y funcional sistema de agua potable que favoreciera a la población. Y aunque el nuevo sistema quedó bajo la administración de la Junta Federal de Agua Potable y Alcantarillado y no de la Tesorería Municipal, fue de gran beneficio para Tapachula.
Don Hernán Tovar Corzo gobernó de 1953 a 1957 continuando con la obra constructiva del municipio. Edificó tres escuelas, introdujo el empedrado en varias colonias y construyó los puentes que incorporan a la ciudad, a Barrio Nuevo y a la colonia Belisario Domínguez. Adquirió juegos mecánicos para dos parques. Fundó la biblioteca municipal en Palacio Municipal, fundó la Agencia Municipal Álvaro Obregón, fundó un dispensario médico en San Benito. Estableció la policía secreta y auxiliar en Tapachula dotándola de equipo dactiloscópico. Se fundó en esa época el Instituto Mexicano del Seguro Social con el apoyo del Ayuntamiento. En el periodo de 1958 a 1960 gobernó Rafael Vilchis Morga quien rescató a las autoridades municipales de manos de los sindicatos líderes. Construyó 3 escuelas rurales y tres prefabricadas. Llevó a cabo la nomenclatura de la ciudad y se pavimentó y amplió la Central Oriente. Se demolió el antiguo mercado para ampliar el Parque Central.

En 1961 recibió la presidencia municipal, el Lic. Ezzio del Pino Trujillo. Bajo su administración se incrementó en un 40% la policía municipal elevando los sueldos y poniendo en funcionamiento 2 unidades motorizadas. Incorporó un programa de prevención de la delincuencia infantil, creó el taller de sastrería en la policía y erradicó a los enfermos mentales de la cárcel para enviarlos a un tratamiento adecuado a su enfermedad. Apoyó a la Cruz Roja, creó el Asilo de Ancianos, la Guardería Infantil, así como otras obras de beneficio social.

Promovió la electrificación de Puerto Madero, Álvaro Obregón. Con apoyo de la iniciativa privada pavimentó la Sexta Avenida Norte y la Central Poniente además de otras importantes calles de la ciudad. El primer Plano Rector de la Ciudad se elaboró en esta administración por el joven Arquitecto José Antonio Toriello Martínez. Se construyó el mercado "5 de mayo", el Parque Juárez y se inició el rastro municipal.
Jesús Calcáneo Beltrán gobernó de 1965 a 1967 y se centró en la pavimentación de calles, alcantarillado sanitario y la modernización del alumbrado público, al grado que la gente lo llamaba “Chito foquito”.

Francisco Ramos Bejarano fue presidente de Tapachula de 1968 a 1970 continuando con el pavimentado de calles, alumbrado público, espacios deportivos como la gestión del auditorio municipal y varias escuelas públicas. Alfonso Díaz Bullard gobernó Tapachula de 1971 a 1973 en la que la ciudad crece hacia el norte, dándole los servicios municipales y mucho énfasis a la salud pública del municipio. Fernando Acosta Ruíz es electo presidente municipal para el período 1974 – 1976, sin embargo, por problemas judiciales renuncia y es sustituido por un Consejo Municipal.

Antonio Melgar Aranda gobierna de 1977 a 1979.

Jorge Ojeda Sánchez gobierna con el Concejo Municipal de 1980 a 1982.
Joaquín del Pino Trujillo es presidente de Tapachula de 1983 a 1985. Didier Cruz Fuentevilla gobierna de 1986 a 1988. José Antonio Aguilar Bodegas es presidente municipal de 1989 a 1990. José Ruperto de la Cruz Villegas lo sustituye para concluir el mandato hasta el 31 de diciembre de 1991.
Norberto Antonio De Gyves Córdova cumple con un período único de cuatro años para ajustar el calendario electoral a los comicios nacionales. Su ejercicio comprende de 1992 a 1995. Luis Aguilar Cueto funge como presidente municipal del 1º de enero de 1996 al 4 de abril de 1997. Adolfo Zamora Cruz lo sustituye a Luis Aguilar Cueto en el cargo a partir del 4 de abril de 1997 hasta concluir el mandato el 31 de diciembre de 1998. Antonio de Jesús Díaz Athié es electo presidente Municipal para gobernar Tapachula de 1999 al año 2001. Manuel de Jesús Pano Becerra es electo presidente Municipal para el periodo 2002-2004, en febrero de 2004 el H. Congreso recibe la dimisión de la mayoría del cabildo municipal y organizan un Concejo Municipal para que concluya el término del trienio. Blas Zamora Martínez, es nombrado presidente del Concejo Municipal nombrado por el H. Congreso del Estado periodo 2004 (Anahii, 2021).
Ángel Barrios Zea, presidente Municipal para el periodo 2005-2007, sin embargo, es destituido este en octubre de 2007. Durante su periodo ocurre una de las más grandes tragedias en Tapachula debido al huracán Stan, varias colonias populares como Framboyanes, Miguel de la Madrid y Brisas del Coatán, entre otras, fueron barridas por las turbulentas aguas del rio Coatán con saldo de cientos de muertos, muchos más desaparecidos y miles de damnificados.
Eduardo Reyes Ruiz, anterior 4o. regidor es nombrado presidente Sustituto por el periodo octubre 2007 a diciembre 2007. Ezequiel Saul Orduña Morga, es electo presidente Municipal para el periodo 2008-2010. Emanuel Nivón González es elegido para el periodo 2011-2012 (solo un año nueve meses) debido a un cambio realizado en la constitución del estado por única ocasión. Samuel Alexis Chacón Morales es elegido para el periodo 2012-2015. Neftalí del Toro Guzmán gana la contienda para el periodo 2015-2018. Para posteriormente ser electo Oscar Gurría Penagos para el periodo 2018-2021, quien no termina debido a su inesperado fallecimiento en febrero del 2020, siendo sustituido de forma interina por su Sindica municipal Rosa Irene Urbina; quien posteriormente gana las elecciones para el periodo 2021-2024.

jueves, 2 de marzo de 2023

Revolución mexicana en Soconusco

 

A pesar de que Xoconusco estaba lejos del centro del país, dice Anahii (2021), a finales del Porfiriato se formaron grupos liberales que apoyaban a los hermanos Flores Magón, que ayudaron a Francisco I. Madero y su Partido Nacional Antirreeleccionista en 1910. A pesar de ello, fue hasta 1914 que la región se sumó al movimiento revolucionario.

En 1914 se sublevaron los liberales contra la dictadura de Victoriano Huerta. La tiranía de éste se sintió en toda la región, siendo asesinados y después quemados los cadáveres de Ignacio M. Granados, Federico Coronado, Ángel Díaz, Silvano Gatica, Pablo Hernández y Cipriano Velasco (conocidos como “los mártires de Xoconusco). Después, otro grupo dirigió una nueva rebelión contra Victoriano Huerta y en apoyo a Venustiano Carranza, quienes encabezaron este movimiento fueron: Mariano García, José Agapito López, Salvador Guillén, Francisco Zertuche, Luis Chaparro y Pedro Herrera (García de León, 1985).

Por la insurrección anti-Huertista que agitó el estado, Tapachula fue declarada capital provisional de Chiapas por Decreto No. 29 del 3 de enero al 28 de febrero de 1914.

Ya que triunfó la revolución, Carranza envió a Chiapas a Jesús Agustín Castro a gobernar el estado y cumplir con los principios de la revolución mexicana. Castro quiso imponer por la fuerza la revolución, intentó la reorganización del catastro y emitió la “Ley de liberación de los mozos” con la que se intentó eliminar el sistema de deudas que afectaba a los trabajadores. Estas medidas fueron el resultado de los principios de la revolución, los que buscaban suprimir el sistema de peones acasillados, y así, liberar a la fuerza de trabajo, fundamento básico para el desarrollo del capitalismo (Anahii, 2021).

Debido a esto, los finqueros se rebelaron siendo lidereados por Tiburcio Fernández en la Frailesca y Alberto Pineda en San Cristóbal. En 1915 se unieron al movimiento contra Carranza los tapachultecos, encabezados por Ángel María Pérez, siendo derrotados en Huixtla y fusilados (Anahii, 2021).

En 1920 se fundó el Partido Socialista Chiapaneco, con sede en Motozintla, y con partidarios en Tapachula. En abril de 1922 se organizó el Sindicato de Obreros y Campesinos de Xoconusco, afiliado a la Confederación Regional de Obreros Mexicanos (CROM) que provocó la huelga de los trabajadores de fincas. Este movimiento logró que los trabajadores redujeran la jornada de trabajo a ocho horas diarias, la creación de escuelas en fincas y la terminación de las deudas de los peones al término de cada año (García de León, 1985).

El descontento de los finqueros, señala Damián (1988), con ideas tradicionales en relación con las formas de organización de la producción, se hizo de manifiesto, organizaron una contrarrevolución y expulsaron a los carrancistas de Chiapas en 1920.

Al ascender Álvaro Obregón al poder permitió que el movimiento mapache, el más conservador, continuara al mando del Estado. Por lo que, el movimiento revolucionario en Chiapas, más que ser un movimiento del pueblo, estuvo dirigido y controlado por los terratenientes que defendieron sus intereses. Esto fue posible, ya que los propios campesinos formaron las tropas que lucharon contra los carrancistas; gracias a la manipulación y control del grupo mapache, el cual puso en guardia a los indígenas con el pretexto de que del centro venían a imponerse y que los vencedores de la revolución en el centro del país no admitirían que el estado de Chiapas tuviera su “relativa” independencia.

Esto habla del grupo en el poder en Chiapas, las fracciones que lucharon en contra de los carrancistas estaba representado por finqueros, terratenientes y trabajadores de Xoconusco. El movimiento mapache, a nivel estatal, estaba lidereado por antiguos ganaderos que estaban en contra de los nuevos capitalistas de Xoconusco, quienes invertían capital a la región y cambiaban en cierta medida las relaciones de poder; a pesar de ello, ambos grupos se unieron finalmente para luchar conjuntamente por la protección de sus propiedades y las formas de explotación de la mano de obra indígena.

Los resultados fueron: la región continúo con la antigua forma de explotación de la fuerza de trabajo, con rasgos de servidumbre y, también, la continuación de fuerte concentración de la propiedad de la tierra y el mantenimiento de la estructura agraria porfirista. Es por lo que, un pequeño grupo de familias mantuvieron el control de la tierra, principal fuente de riqueza en la región, y gracias a esto conservó el poder económico y político.

En economía, la segunda década del siglo XX acontecieron dos sucesos que afectaron la producción del café: La primera Guerra Mundial generó un proceso inflacionario debido a que los principales países creadores de productos dedicaron su planta productiva y su economía en general a la fabricación de elementos para la guerra, olvidando la producción de insumos básicos para sus mercados internos, por lo que demandaron una mayor cantidad de materias primas y alimentos; así el precio del café subió y como consecuencia, sus volúmenes de producción. El otro suceso fue la gran competencia del mercado, debido a que además de los países americanos productores de café, también africanos iniciaron la producción de este grano y la destinaron al mercado internacional, bajando el precio del café.

De la posguerra a la gran depresión de 1929, el precio del café tuvo altibajos. A pesar de ello, los cafeticultores de Xoconusco no se vieron afectados por la situación económica internacional, ya que consiguieron que la producción que se consignaba a los Estados Unidos fuera exportada por la demanda del aromático en Alemania (Damián, 1988).

Durante la segunda Guerra Mundial, cuando se cerró el mercado alemán debido al conflicto, la producción del aromático de Xoconusco volvió hacia Estados Unidos. En esa época, debido al apoyo a los aliados de México, el gobierno expropió las tierras que los residentes alemanes, japoneses e italianos (miembros del eje) tenían en el país, afectando a los cafeticultores extranjeros en Xoconusco (Damián, 1988).

En la etapa cardenista, como resultado de la reforma agraria, se inició el reparto de tierras para los campesinos, el cual fue frenado por los finqueros a creando los "cinturones protectores" alrededor de sus fincas, repartiendo tierras a algunos de sus trabajadores más leales alrededor de sus propiedades y así protegerse. A pesar de ello, la organización de los campesinos de esa época permitió que se llevara a cabo el reparto de tierras en algunas zonas de la región, en donde se crearon ejidos. Así apareció en escena una nueva forma de producción y un agente social, el ejidatario, introduciendo una nueva dinámica a las relaciones sociales regionales (Renard, 1993).

En el gobierno de Miguel Alemán, cambió el proceso de reparto de tierras, ya que les devolvieron las fincas expropiadas a sus antiguos propietarios. Por lo que no se logró transformar la organización de la tenencia de la tierra iniciada durante el período cardenista. Continuó la existencia de grandes latifundios, sin trastocarse la dinámica sociopolítica y económica que se observaba en la región (Renard, 1993).

miércoles, 22 de febrero de 2023

MIGRANTES EN XOCONUSCO

 

Después de la firma del tratado de límites con Guatemala y a la política de colonización fomentada por el gobierno porfirista, arribaron seis migraciones a Xoconusco. Tres de ellas fueron la norteamericana, la alemana y la japonesa. En tanto que la migración china fue en respuesta a la contratación de mano de obra barata para los tendidos de rieles de las vías de ferrocarril. La kanaka y la guatemalteca fue por la necesidad de conseguir fuerza de trabajo para los plantíos de café y hule. La mayoría de ellos fueron indígenas originarios de la sierra madre y del volcán Tacaná. También entraron constantemente guatemaltecos con recursos económicos y familiares radicados en Chiapas. Aprovecharon las oportunidades ofrecidas por el gobierno mexicano para adquirir tierras, ampliar sus negocios y asentarse en la zona fronteriza (Tovar, 2000).

La política de colonización de México atrajo a emigrantes de diversos países que llegaron a Xoconusco en búsqueda de oportunidades.

Así, a finales del siglo XIX y principios del XX entraron inmigrantes franceses, italianos, griegos, belgas, suizos, ingleses y españoles, que en forma dispersa arribaron en diferentes años. Al igual que los migrantes traídos por las compañías extranjeras, hicieron denuncias de terrenos baldíos, compraron terrenos e invirtieron en plantaciones. Algunos trabajaron en oficios y otros ejercieron sus profesiones como las de médico, dentista o ingeniero. La mayoría se dedicó al cultivo del café o prestó sus servicios en las fincas de los extranjeros residentes en Xoconusco (Tovar, 2000).

-     Los inmigrantes norteamericanos se involucraron con los cultivos del café y el hule en la zona de Xoconusco y aseguraron el mercado norteamericano a través del Puerto San Benito. La búsqueda de oportunidades se combinó con la necesidad de México, de colonizar zonas con inmigrantes extranjeros que vinieran a trabajar y a explotar los recursos del país en forma productiva.

A Xoconusco llegaron dos tipos de norteamericanos: uno aventurero y otro que tenía nexos con las grandes empresas establecidas en Estados Unidos que buscaban explotar otros espacios. En pocos años se compraron fincas de café, de bosques de maderas finas, de ingenios de azúcar y de negocios agrícolas en Tabasco, Campeche, Veracruz y Chiapas (Tovar, 2000).

·       La migración alemana. Bismarck había comenzado a interesarse en América Latina. El café, considerado artículo de lujo en Europa desde el siglo XVIII, representó para las casas comerciales una fuerte entrada económica. Por lo tanto, los inmigrantes alemanes que se asentaron en México, en el área de Xoconusco, se dedicaron a la producción del aromático y aprovecharon las regalías, exenciones de impuestos y las concesiones que promovió el régimen de Porfirio Díaz. La importancia de los negocios alemanes en Xoconusco dio lugar a que se nombraran agentes consulares, como Albrecht Langner en 1883, quien fue el vicecónsul para Tehuantepec y Chiapas, atendían lo relativo a los residentes y al comercio. En diciembre de 1893 Agustín Rieke lo sustituyó como cónsul del Imperio alemán en Tapachula por la importancia que había adquirido.

Las empresas comerciales alemanas se interesaron en abrir nuevas tierras al cultivo del café. Xoconusco

era la zona más adecuada para cultivarlo. En 1881 ya destacaban algunas fincas cafetaleras germanas como la “Helvetia”, “Germanía”, “Nueva Alemania”, “Hamburgo”, “Bremen”, “Lubeca”, “Hanover”, “Baderna”, “Eileben” y otras.

Los finqueros alemanes que se establecieron en Guatemala, sobre todo en Costa Cuca, extendieron sus fincas cafetaleras en los departamentos guatemaltecos de San Marcos, Santa Rosa, Suchitepéquez, Quezaltenango, Alta Verapaz y Retalhuleu. Pero debido que ya no había terrenos

y la prohibición del trabajo forzoso en Guatemala, dio como consecuencia la fundación de fincas cafetaleras alemanas en Xoconusco a las faldas del volcán Tacaná, del lado mexicano, hacia 1890.

Tiempo después, los migrantes alemanes llegados a Xoconusco venían contratados por una casa comercial que ya contaba con fincas dentro del área y que requerían personal de carácter administrativo con conocimientos agrícolas que sirvieran como administradores.

Ante la mirada de la población campesina local y la desconfianza de los ganaderos criollos que temen por su hegemonía; comienza a desfilar una legión de personajes de rasgo nórdicos. Llegan Adolph Giessemann y sus colaboradores de "El Retiro": Schmidt, Ricke, Hoddich y Koert; llegan los masivos y barbados hermanos Hagneur a la remontada finca de "Argovia"; y detrás de ellos una fila interminable: Kahle, Pohlenz, Nixh, Schroeder, Reinshagen... quienes buscan las orillas de los ríos para comenzar a fincar "Germania", "Villa Nueva", "La Esperanza". "Las Maravillas", "San Cristóbal"... Pronto la región se llena de Luttmann, Edelmann, Buff, Ochting, Struckien, Triklein, Widmayer... una inundación germánica que no solo viene del otro lado del Atlántico, sino también de Guatemala donde habían establecido su anterior enclave neocolonial, e incluso de Mazatlán, donde la colonia alemana desarrollaba una intensa actividad económica (Bartra, 1995).

La mayoría de estos nuevos colonos son originarios de Hamburgo, Bremen o Lübeck y todos son hombres de corporación: empleados o exempleados de las grandes casas importadoras-exportadoras metropolitanas, que se han lanzado a la conquista de los países tropicales a nombre de sus compañías, por cuenta propia o las dos cosas a la vez.

Muchos de estos plantadores habían hecho su primera escala en Guatemala, a donde llegaron a fines de los sesenta y principios de los setenta. En ese país, tampoco fueron los primeros, pues la expansión cafetalera de la Costa Cuca, Alta Verapaz y San Marcos, se había iniciado veinte años antes con sistemas procedentes de Costa Rica e impulsada por franceses, belgas y guatemaltecos. Pero los alemanes introducen nuevos métodos de cultivo, además de fertilizantes, insecticidas y maquinaria; y son portadores de abundantes recursos monetarios, como los grandes capitales de los comerciantes y banqueros hamburgueses Konigsberg, Notebohon y Schroeder. Por esta vía pronto los alemanes dominan la comercialización, el procesamiento y gran parte de la producción. Hasta que, a fines de los ochenta, las buenas tierras cafetaleras de Guatemala se agotan y los alemanes se ven obligados a expandirse sobre Xoconusco, incursionando en tierras mexicanas, pero sin abandonar sus viejas propiedades guatemaltecas (Spenser, 1998).

Se puede concluir que la inmigración alemana en Xoconusco fue una de las más importantes y significativas por el impulso que dio a la economía de la zona; sin embargo, no cumplió con las expectativas de propiciar un nuevo mestizaje como lo anhelaban los dirigentes porfirianos (Tovar, 2000).

-     Otra inmigración importante a Xoconusco fue la japonesa. Japón mostró interés en la nación mexicana con los informes de Enomoto Takeaki, representante de la Sociedad de Colonización en 1893. El ministro Enomoto ordenó la realización de una investigación sobre las condiciones geográficas y económicas de México al consejero de la Legación japonesa en

Washington. Los resultados de ésta se dieron a conocer en el “Breve Informe de la Situación en México” publicado en el Boletín de la Sociedad de Geografía de Tokio. En él se presentaron las condiciones económicas de México en la minería, en la agricultura y en el comercio exterior.‘* La información resaltó las ventajas de fundar colonias japonesas por medio de la compra de extensos terrenos baldíos que el gobierno mexicano ofrecía para efecto de colonización.

En 1893 se proyectó establecer una colonia japonesa en Xoconusco, llamada Colonia Enomoto. Tres años después, en 1896, viajó a México el cónsul general del Japón en México, Murota Yoshibumi, representante de Enomoto Takeaki, para la compra de 64,000 hectáreas de la zona de Escuintla. El informe de Murota refirió: La extensión del terreno vendido al Conde Enomoto llega a 63,920 hectáreas y un poco más hacia el norte colinda con el departamento de Comitán y por el oeste con el de Tonalá; en el rumbo de este con el terreno oficial no deslindado y el rancho Zapote; y en el sur con las cuatro estaciones del camino que comunica a Tapachula y Tonalá, es decir, Pueblo Nuevo, San Felipe, Escuintla y Acacoyahua, y también con los ranchos Arenal, Hulapa y Cesacapa, y un pequeño terreno oficial no deslindado. La firma del contrato se llevó a cabo en enero de 1897. En tres años se establecieron quince familias, y aumentaron hasta 32, es decir, una familia por cada 2,000 hectáreas, en un plazo de ocho años. Para junio de ese mismo año, la promoción sobre Xoconusco fue atractiva para Torazi Kusakado, acompañado de 35 japoneses destinados a colonizar los terrenos que el gobierno general cedió con tal fin en Escuintla, al Vizconde Enomoto.

Los primeros colonizadores japoneses fueron: Quiyono Saburo, Ota Renji, Takahashi Kumataro, Muramatsu Ishimatsu, Arima Rokutaro, Banyanagui Enzo, Kusakado Toraji, Mitsui Hisakichi, Matsumoto Eikichi, Nakamura Hidehira, Nozawa Tamesaburo, Ota Yasaku, Sugiura Jomatsu, Sugiura Nisaku, Susuki Heitaro, Susuki Keiji, Susuki Masa, Watanabe Hachihei, Yamada Shintaro, Yamaguchi Kinsuke, Yamamoto Asajiro, Yamamoto Sankichi, Yamaguchi Tokutaro, Yonetsu Heijiro, Sugawara Kotoku, Terui Ryojiro, Hashimoto Kakuji, Higashi Yoichi, Kobayashi Unosuke, Kaneyama Razo, Obata Kikumatsu, Sakamoto Wataro, Shimizu Yoshitaro y Yamashita Eikichi; cuyas edades oscilban entre 18 y 34 años y eran originarios de Aichi, Hyogo, Iwate y Miyagui.

 A pesar de la caída de Porfirio Díaz y con él de la política de inmigración extranjera, los japoneses continuaron teniendo condiciones favorables en Xoconusco. Los apellidos Murota, Yamasaki, Kamura y Kobayashi tienen comercios hasta la actualidad (Tovar, 2000).

-     La migración china a México. Esta no se enmarcó en el discurso de la necesidad de colonización, como fue el caso de las otras corrientes migratorias, ya que surgió a raíz del interés de conseguir mano de obra barata para los propietarios de minas y haciendas en el siglo pasado. Para referirse a la inmigración china en México, hay que pensar en personas contratadas como jornaleros o trabajadores, y no colonizadores; por tanto, éstos no fueron sujetos que gozaran de las concesiones gubernamentales.

Los chinos que llegaron en los años ochenta y noventa del siglo XIX, no eran el tipo de inmigrantes que los ideólogos de la colonización esperaban.

A pesar de todos los rechazos y problemas que tuvieron los chinos en México, éstos se movilizaron rápidamente. Favorecidos por la política de Porfirio Díaz en pro del desarrollo económico, pronto mostraron sus habilidades comerciales.

En Xoconusco, en 1900, vivían dieciséis chinos y su número aumentó a 450 personas en 1910. En las fincas cafetaleras estuvieron poco, puesto que se dedicaron al comercio. Arai Kinta menciona que en Xoconusco se contaban tres compañías manejadas por chinos. Las casas comerciales principales fueron aquellas donde había estaciones ferroviarias como Tapachula, Huixtla, Huehuetán y Escuintla. Motozintla en la Sierra fue un caso especial, ya que se hizo importante por su nivel de comercio en la ruta que unía las ciudades de Comitán y Tapachula.

El grupo oriental integrado por los chinos llegó a ser numeroso en Xoconusco: algunos de ellos trabajaron de cocineros en las fincas y pusieron restaurantes, otros se capitalizaron por medio del comercio de abarrotes que llegaron a dominar, ya que ellos no tuvieron facilidades gubernamentales para hacer denuncias de tierras, ni garantías para el cultivo del café, por lo que una vez terminados sus contratos para tender vías férreas, empezaron a trabajar comprando y vendiendo en abonos a las poblaciones de Xoconusco, toda clase de utensilios necesarios para las faenas del campo, así como productos alimentarios.

Uno de los comercios que sobresalió por su capitalización fue: Kwong Chong y Cía., así como Tay Chong y Tock Lee; estas casas importaron toda clase de sedas, camisas, artículos de porcelana, abarrotes de China, Estados Unidos y Europa, y surtieron a las tiendas pequeñas en Xoconusco y Tonalá.

Los mayoristas chinos de Huixtla y Arriaga enviaban a sus agentes viajeros a levantar pedidos en toda la costa y así controlaron el comercio en detalle de los pueblos secundarios de la región. Hasta el año de 1907 aparecieron como propietarios de fincas rústicas Woo Tay Hong con su finca “La Mora” y en 1908, Lee Louch, como dueño de “El Aguajal” en Tapachula.

Ante la movilización económica que produjo el cultivo de café en Xoconusco, los chinos abrieron tiendas donde se podían conseguir implementos necesarios para el trabajo de las fincas, como herramientas y artículos demandados para la vida cotidiana: velas, lazos, telas, jabones, ropa, peines y ungüentos. A tal grado llegó a ser importante su actividad, que dominaron el comercio en las principales ciudades de Xoconusco (Tovar, 2000).

-     Los guatemaltecos se asentaron en la región de Xoconusco y se considera el mayor grupo migratorio en las plantaciones. No hay que olvidar que Xoconusco, antiguo territorio guatemalteco, siguió conservando muchos rasgos de aquel país, incluso el dinero llamado cachuco circuló en Chiapas hasta la primera década del siglo XX.

La migración guatemalteca se puede dividir en dos clases sociales: una, de migrantes blancos y mestizos con posibilidades económicas que ampliaron su patrimonio con redes comerciales con la compra de terrenos y fincas del lado mexicano. En 1828, se les autorizó la colonización de terrenos nacionales; sin embargo, se prohibió en 1863 la adquisición de baldíos y el asentamiento de ellos en la línea limítrofe, para que no sucediera lo mismo que con Texas.

El segundo grupo de guatemaltecos lo formaron los indígenas trabajadores de las fincas cafetaleras. La demanda del café integró a Xoconusco al mercado capitalista mundial. Los finqueros que se dedicaban al café tuvieron siempre el problema de la mano de obra, por lo que la obtuvieron al otro lado de la línea fronteriza, en Guatemala (Tovar, 2000).

-     El problema de la mano de obra para las plantaciones dio lugar a la búsqueda de ella en otras regiones, por lo que la migración de quinientos Kanakas a Xoconusco se llevó a cabo en 1890. Estos nativos procedentes de Nueva Caledonia en Oceanía, de donde habían sido desterrados por haberse rebelado en contra del colonialismo francés después de haber convivido con exiliados franceses anarquistas.

La compañía naviera alemana Kosmos los trasladó al puerto San Benito. Desgraciadamente, la mayoría de los Kanakas murieron víctimas de la viruela al momento de su llegada. La contratación de estos polinesios fue respuesta al avance de las haciendas y fincas cafetaleras tanto de nacionales como de alemanes y a los cultivos, que requerían abundantes brazos para recoger la cosecha. La mano de obra étnica era disputada por los plantadores, y al paso del tiempo fue más difícil contratarla, por lo que traerla de otras latitudes fue una alternativa (Tovar, 2000).

-     Los proyectos de inmigración a Xoconusco continuo en 1910 con grupos de españoles. Sánchez Mármol y Mantilla planeaban colonizar 100,000 hectáreas que poseían en tierras chiapanecas con 10,000 gallegos y andaluces, dando a cada familia diez hectáreas gratuitas. Las condiciones políticas ya no favorecieron la realización de este proyecto. Sin embargo, a Xoconusco llegaron españoles procedentes de Guatemala que eran finqueros radicados en ese país. Éstos tenían fincas cafetaleras muy productivas y estancias ganaderas, sin embargo, aprovecharon la apertura de México para extender sus posesiones, como José Revuelto, Ibargüen y Antón que llegaron a poseer más de ocho mil cabezas de ganado y se dedicaron al negocio bancario.

-     Algunos franceses se capitalizaron en la zona, como Bernardo Parlange, quien poseía fincas de café en Guatemala. Se dedicó mayormente a los negocios bancarios en Tapachula. Mauricio Maurer y Juan Monribot tuvieron fincas y Pedro Monguet se asoció con capital alemán.

-     Bruno García Mijares, asturiano de nacimiento, fue un personaje que aportó mucho al desarrollo de Xoconusco con su visión de prosperidad y modernidad, gracias a su emprendedurismo e innovación llevó a Tapachula la energía eléctrica, el teléfono, la primera fábrica de hielo; así como su participación en negocios como el café, el comercio naviero, telégrafo, entre otros.

A finales del siglo XIX Tapachula no conocía la modernidad, después de la puesta del sol se encendían en las casas las velas, antorchas, quinques de petróleo para iluminar la vida de aquella época; por lo que a principios del siglo XX Bruno decidió emprender el gran proyecto de energía eléctrica y alumbrado público, adelantándose muchos años a los proyectos gubernamentales de aquella época.

Para poder llevar a cabo este magno proyecto, quitó los generadores eléctricos de un barco de su propiedad denominado “Sosestres”, y con la ayuda de la grúa de carga y muchos cargadores, así como una carreta los transportó de San Benito a Tapachula; llevándolos exactamente hasta el monte “Olimpo” al norte de Tapachula junto al río Coatán. 

Con la asesoría del Ing. Tomasini en 1903 inicio la magna obra, construyendo inicialmente una represa, “El Olimpo” para lograr una caída de agua para poder mover los generadores, llegando a construir un afluente del río Coatán que hoy se conoce como el río Coatancito, convirtiéndose como un atractivo de entretenimiento natural.

El equipo llevó a cabo un sistema a base de rueda de paletas Pelton (como la que usan barcos fluviales), que era capaz de cambiar sus ángulos de inclinación para hacer girar el generador.

Se instalaron en una primera etapa un generador y posteriormente otro generador, después el cableado aéreo, la soportería de postes y aisladores. La obra duró tres años en las que hubo muchas dificultades y problemas, como una crecida del río Coatán que estuvo a punto de terminar con el proyecto.

Fue en 1906 que García Mijares subió la cuchilla, hizo la conexión y la energía eléctrica llegó, primero a lo que hoy conocemos como el centro de Tapachula, y posteriormente se ampliaría a las poblaciones vecinas.

La empresa Eléctrica de Xoconusco, S.A. de C.V. prestó su servicio a toda la región durante casi cincuenta años hasta que fue vendida e incorporada a la actual Comisión Federal de Electricidad.

Después de este gran logro, Bruno García Mijares, que en aquel entonces vivía en la 2ª Norte Núm. 2, casi esquina con la Central Poniente, llevó a cabo la instalación de la Compañía Telefónica de Xoconusco, S.A. que daba servicio únicamente a Tapachula, con una central telefónica que se ubicaba a un lado de su casa en la 2ª Norte.

Asimismo, instaló el primer molino de Nixtamal movido con un motor eléctrico, también la primer gran fábrica de hielo, el cual protegía con el cascabillo que producía en su beneficio de café, todos ubicados en la 1ª Poniente No. 10, y de esa manera lo transportaba encostalado sin que se derritiera a los pueblos vecinos.

Por el año de 1906, la concesión de San Benito como Puerto, la tomó Don Bruno García Mijares, quien hizo un cambio: siendo mar abierto no había muelle, por consiguiente, pasaje y carga se manejaba a base de andariveles; uno sobre la playa y otro sobre una gigante boya que flotaba pasando la reventazón y señalaba hasta donde debía el barco detenerse para no encallar. “Con poleas sobre los andariveles se cargaba mercancía y pasaje al barco y también se descargaba igual. Don Bruno innovó colocando lanchones, dando más comodidad sobre todo al pasaje” (Elorza, 1984; García, 1963).

-     Libaneses también llegaron a Xoconusco en la segunda década del siglo XX, con una gran visión de comerciantes, un ejemplo fue Farid Athié Athié quién fundo el almacén “La Gran Vía”, donde vendía telas, cortes, vestidos y trajes traídos del viejo continente, la última moda europea, posteriormente trajo a sus hermanos José y Edward, así como su primo Benito quienes trabajaron con él.  Tiempo después su hermano José fundó “La Casa Blanca” y su primo Benito “El nuevo Líbano” (Athié José, entrevista personal, 2021).

-     También llegaron judíos a principios del siglo XX, como el turco Yakoob Elnecavé Bejar, quien nació en Estambul, fundó “La Lagunilla” que fue un próspero negocio de telas, además de administrar un rancho y tener un negocio muy productivo de leche y sus derivados (Elnecavé Max, entrevista personal, 2021).

-     Asimismo, llegaron mexicanos a Xoconusco, afirma Lewis (2010, 454-457), como los hermanos Enrique y Fernando Braun, hijos de ciudadanos norteamericanos de origen alemán, nacieron en Sonora durante el temprano Porfiriato. Cuando llegaron a Tapachula, unos veinte años después, comerciaban con pan, luego pieles y finalmente, café. Enrique se vinculó por casamiento con una familia terrateniente, mientras que Fernando alcanzó el cargo de jefe político. Como porfirista y luego como huertista, el segundo ganó notoriedad tras su salvaje exterminio de simpatizantes maderistas en Xoconusco. Utilizando una hábil combinación de capital financiero y poder político, ambos hermanos acumularon gran cantidad de propiedades durante el Porfiriato tardío y los años revolucionarios.

En los años treinta, Enrique Braun era el finquero más poderoso de Chiapas. Sus tierras cubrían la mayor parte de los municipios de Unión Juárez y Cacahoatán en Xoconusco, y sostenía a siete maestros y a cinco 
escuelas en cinco de sus fincas, donde llegó a contar con más de mil trabajadores. En los años treinta, Lázaro Cárdenas ordenó la repartición de las tierras de los Braun a los nuevos ejidatarios, iniciando la reforma agraria en el sur del país (Lewis, 2010).

Resumiendo, la política de colonización e inmigración extranjera en el siglo XIX se veía como el remedio contra los innumerables problemas del país y como la única esperanza de mantener en el futuro la integridad del territorio nacional. Por tanto, para la última década del siglo XIX, se hicieron esfuerzos reales y específicos para sentar colonos en Xoconusco. La llegada de extranjeros, el interés de las compañías deslindadoras de terrenos, las facilidades de venta y la compra de la tierra, dieron un nuevo impulso a esta región sureña del país y permitieron la implantación de un modelo económico, resultado del sueño liberal, que surtió efecto y dio paso a un polo de desarrollo en Xoconusco que hasta la fecha continúa vigente (Tovar, 2000).

Dice Antonio García de León (1985) que, a principios del siglo XX, a la hora del café en el Parque Central, se hablaban 14 idiomas; así de Cosmopolita era Tapachula, tierra de migrantes muy productivos, emprendedores e innovadores.

miércoles, 26 de octubre de 2022

Xoconusco mexicano

 

Cuando Ángel Albino Corzo era gobernador, en 1856, se sublevó Juan Ortega en Comitán, pronunciándose a favor del Imperio de Maximiliano con el Plan de Yalmús. En Tapachula, anota Anahii (2021), José María Chacón y Cristóbal Salas se unieron a este movimiento y además encabezó un movimiento separatista de Xoconusco, con el Plan Proterritorio Libre, acusando al gobierno de total abandono, en el que proponía que esta región se separara de Chiapas y pasara a depender directamente del gobierno federal. Fue entonces que el gobernador Corzo envió tropas al mando del coronel Carlos Zebadúa quien tomó Huixtla. Días después las fuerzas de Chacón sorprendieron a estas tropas, las derrotaron y mataron al coronel Zebadúa.

Ante esto, don Ángel Albino Corzo, acompañado por el coronel Fernando Castañón, el Capitán José Pantaleón Domínguez, el teniente Miguel Utrilla y otros más, al mando de 700 hombres marchó hacia Tapachula, llegando el 21 de marzo de 1857. Después de un enfrentamiento, Chacón y sus seguidores huyeron a Guatemala. Una vez restablecido el orden, Corzo regresó a la capital, dejando a Domínguez y Utrilla como encargados de la plaza. En abril, regresó Chacón y logró tomar Tapachula. Domínguez y Utrilla huyeron a Huehuetán, donde se reorganizaron y días después contraatacaron recuperando nuevamente la plaza.

En 1863, las fuerzas conservadoras al mando del General Juan Ortega se fortalecieron en Xoconusco. El Gobernador José Gabriel Esquinca (1863–1864) envió a Adolfo Faugier como comandante militar para asegurar Tapachula y garantizar el sistema federal. Poco tiempo después, Faugier se pronunció a favor del Segundo Imperio Mexicano y avanzó hacia Tonalá. El comandante Miguel Utrilla fue a combatirlo, al ver que las tropas se acercaban abandonó la plaza y fue Sebastián Escobar quien venció definitivamente al Partido Imperial en abril de 1865, fusilando a Faugier y Santeliz.

Escobar asumió la autoridad de Xoconusco y desconoció tanto la autoridad de Esquinca como la de Ortega, declarando neutral al Distrito de Xoconusco, aunque poco después volvió a subordinarse al gobierno de Chiapas.

Los tapachultecos combatieron al imperialismo, no solamente en su territorio contra los orteguistas, también participaron en la defensa de Puebla contra los franceses. En 1862, un grupo de ciudadanos al mando de Leandro Trejo se unieron al Batallón Chiapas organizado por José Pantaleón Domínguez, que partió a combatir al invasor.

En 1865 Sebastián Escobar, con dinero de la herencia del Padre Bermúdez, destinados a obras de beneficio público, mandó a construir la "Fuente de los Leones" y la Cárcel Pública, frente al actual Parque Central. Se reconstruyó también el edificio del palacio municipal.

En 1876 se fundó el primer periódico de la Región denominado “Xoconusco” que estaba bajo la dirección de Carlos E. Ibarra; ese mismo año, Sebastián Escobar se sublevó en Mazatán, contra el Gobierno estatal de Chiapas de José Pantaleón Domínguez secundando el Plan de Tuxtepec proclamado por Porfirio Díaz. El 17 de enero de 1876 tomó Tapachula, controlando Xoconusco, el 20 de enero de se apoderó de Tuxtla y el 31 de enero San Cristóbal que era la capital del Estado. Ya para entonces, Porfirio Díaz era presidente de la República, por lo que nombró a Sebastián Escobar como Gobernador y comandante militar Chiapas. Después fue elegido Gobernador Constitucional para el período 1877–1880 (Anahii, 2021).

En 1881, afirma Damián (1988), se presentaron problemas con Guatemala cuando su presidente Justo Rufino Barrios reclamó las tierras de Xoconusco y Chiapas. El Gobierno de México no aceptó discusión sobre sus derechos de esa región. A partir de 1882 se iniciaron diálogos para resolver el problema de límites, entre Matías Romero y Justo Rufino, iniciadas en la Hacienda de Barrios “El Malacate” en Xoconusco, donde decidieron acudir al arbitraje de los Estados Unidos.

Inicialmente el convenio se firmó en Nueva York, el 12 de agosto de 1882: "…la República de Guatemala prescinde de la discusión que ha sostenido acerca de los derechos que le asisten al territorio de Chiapas y su departamento de Xoconusco…" (Damián, 1988).

La posición de México quedó muy clara en relación con sus derechos de esos territorios. El Tratado de Límites se firmó en la Ciudad de México el 27 de septiembre de 1882. En su primer artículo dispone que: "…la República de Guatemala renuncia para siempre los derechos que juzga tener sobre el territorio del Estado de Chiapas y de su Distrito de Xoconusco, y, en consecuencia, considera dicho territorio como parte integrante de los Estados Unidos Mexicanos…"

Sobre trazo de los límites de la frontera, México y Guatemala estuvieron de acuerdo en utilizar líneas rectas entre los puntos clave conocidos y aceptados por ambos países, aunque los trabajos de medición y delimitación se concluyeron hasta 1902. Guatemala gano territorio hasta el río Suchiate y México recibió la comarca de Motozintla. Con este Tratado se consolidó el proceso de incorporación de Chiapas a México.

El 7 de mayo de 1888 se inauguró la red telegráfica entre Tapachula y el resto del país. El primer telegrama lo dirigió Don Rómulo Palacios al Gobernador Manuel Carrascosa. Ese mismo año se instaló la primera línea telefónica que comunicaba a Tapachula, Tuxtla Chico, Cacahoatán y Finca Guatimoc para control fronterizo.

Hacia finales del siglo XIX, mientras la demanda mundial de cacao y café se incrementaba, la tierra se volvió un recurso indispensable para satisfacer tales requerimientos. Si bien la mayor parte de la región de Xoconusco tenía condiciones ambientales favorables para ambos cultivos, eran bastante accidentada, cubierta de selva, carente de vías de comunicación y prácticamente despoblado, sin mano de obra disponible.  Tras lograr la estabilización política del país y la región con la firma del tratado, empezaron a llegar las inversiones a Xoconusco, con lo que se inició la etapa del desarrollo económico regional, pero ahora en torno al café (Damián, 1988).


lunes, 17 de octubre de 2022

Anexión mediante decreto de Xoconusco a México

 




El 18 de mayo de 1840, anota Anahii (2021), el alcalde de Tapachula solicitó a México, a nombre de los habitantes de Xoconusco: "...que se encuentra en completo abandono, expuesto a todos los peligros y a las mil penalidades, acogiéndose a la protección del Gobierno de la Nación Mexicana para que por fin le preste el auxilio que tan menester lo es en esta circunstancia, y poner fin a tantos males como se han desatado sobre esta demarcación...".

En respuesta a esta petición en 1842, el General Antonio López de Santa Anna envió al coronel Juan Aguayo, con tropas que mantenía en Ciudad Real, hacia Xoconusco para proteger a sus habitantes y apoyar los votos de los pueblos en caso de que fuesen a favor de México. El 10 de agosto, en Escuintla se testificó el acta levantada para su incorporación a México como parte integrante de Chiapas. El 15 de agosto, la Villa de Tapachula y el 18, Tuxtla Chico, hicieron lo mismo.
Ya enviadas las actas a la Ciudad de México, el gobierno de Antonio López de Santa Anna decretó: "1º. El Distrito de Xoconusco queda unido irremisiblemente al Departamento de las Chiapas, y consiguientemente a la Nación Mexicana. 2º. El Distrito de Xoconusco formará una prefectura del Departamento de las Chiapas, cuya capital será la villa de Tapachula que se eleva desde hoy al rango de Ciudad".
Poco tiempo después del decreto de Santa Anna, circuló en Guatemala un folleto que contenía afirmaciones de que habitantes de Xoconusco solicitaban la protección del gobierno centroamericano, ya que las tropas mexicanas los tenían en estado de esclavitud. Como respuesta, el Coronel Juan Aguayo convocó a los habitantes de los pueblos anexos para discutir el origen del folleto, en la reunión desmintieron su contenido y declararon: "…que su agregación y dependencia al gobierno superior de Chiapas y de consiguiente, al supremo de México, la habían hecho de su libre y espontánea voluntad, sin ser violentados para ello, remitiéndose al efecto, a la acta celebrada el 16 de agosto próximo pasado...., que si por casualidad fueren efectivas las quejas y lamentaciones que se supone en el párrafo inserto, ocurren diariamente al gobierno de Centroamérica y ante el General Carrera, serán sin duda hechas por algunos hombres insignificantes enemigos del orden y que en tal concepto, sería más prudente que los redactores del folleto, dijeran en él, la persona o personas que solicitan la protección del Gobierno de Centroamérica y del señor General Carrera; y no poner de esta manera en opinión la reputación y fidelidad de los habitantes de estas poblaciones...” (Acta publicada en el Diario del Gobierno del 8 de febrero de 1843)".
En 1843, el militar guatemalteco Juan Ignacio Irigoyen al mando de 200 hombres se internó en Xoconusco y pretendió tomar Tapachula, el jefe político de la ciudad organizó a los vecinos para defender la plaza; tres días después de combate el invasor fue derrotado y expulsado del territorio (Anahii, 2021).

lunes, 10 de octubre de 2022

Incorporación de Chiapas a México y la independencia de Xoconusco.

 

 El 12 de septiembre de 1824, afirma Damián (1988), se llevó a cabo la consulta popular, y el 14 de septiembre de 1824 la Junta Provisional de Chiapas aprobó un Acta de Proclamación en la que se hace solemne proclamación de “Federación del Estado Libre de Chiapas” a la República Mexicana, señalando que: "…los chiapanecos decidieron votar para federarse y formar definitivamente parte de México: Votaron 96.829 a favor de ser parte de México y 60,400 por Guatemala y 15,724 se manifestaron neutrales…" (Junta Provisional de Chiapas Acta de Federación del Estado libre de Chiapas a la República Federal de México).

Ni Xoconusco ni el resto de Chiapas habían participado inicialmente en el movimiento separatista, pero los atropellos de Vicente Filísola llevaron a que el 24 de octubre de 1824 se proclamara el Plan de Chiapas Libre, cuya parte principal establecía que: "…Chiapas es libre e independiente de México y de las Provincias Unidas de Centroamérica, hasta que decida su federación a uno de estos países limítrofes con ella y de quienes se haya invitada ..." (Plan de Chiapas Libre, 1824).

La consulta que se realizó a los ayuntamientos y el “conteo” de los votos tardó casi cinco meses. El 3 de mayo, el ayuntamiento de Tapachula -cabecera del partido- se pronunció a favor de la integración a México y nombró a su representante ante la Junta Suprema Provisional. Pero, el 24 de julio, el bando pro-guatemalteco, aprovechando la ausencia de los alcaldes de Tapachula y Tuxtla Chico, declaró la agregación de Xoconusco a Guatemala, lo que fue inmediatamente aceptado por la Asamblea Constituyente de Centro América y,  rechazado por la Junta Suprema Provisional de Chiapas. A pesar de aquella declaración, el representante de Xoconusco participó en la reunión en Ciudad Real del 11 de septiembre, en la que se contabilizaron los “votos” de los pueblos.
Tanto México como Guatemala reclamaron a Xoconusco como parte de su territorio. El primero alegó que, al formar parte de Chiapas, este había quedado incorporado a su república. Guatemala prefirió ocupar militarmente la región y envió el 21 de mayo de 1823, al coronel José Pierzón al frente de las fuerzas guatemaltecas, que ocuparon Tapachula y otros pueblos hasta finales de ese año. El padre José Llaeger, levantó al pueblo tapachulteco, ayudado por el párroco de Escuintla, Manuel José Everardo, pero el movimiento no logró expulsar a las fuerzas extranjeras, y los sacerdotes tuvieron que huir a Tonalá (Damián, 1988).

Después, señala Anahii (2021), Manuel José de Rojas, Gobernador de Chiapas, solicitó ayuda al gobierno de México para expulsar a los guatemaltecos, con esa misión es enviado el General Anaya. El gobierno mexicano no quería enfrentamientos, por lo que Anaya recibió órdenes de no ir más allá de Tonalá y se envió el caso al Congreso para que lo estudiara. Después del análisis, discusiones, notas diplomáticas, discursos, conferencias y agitación política, se llegó a negociar la tregua en la que se declaró la neutralidad de Xoconusco. El acuerdo al que se llegó fue que ninguno de los dos gobiernos intervendría en los asuntos de esta zona y que se gobernaría con sus propias autoridades. Con este acuerdo Guatemala retiró sus tropas.
A pesar de ello, Guatemala trató de justificar su postura con base en la declaración del partido del 24 de julio. En enero de 1825, decidió hacer efectiva la incorporación y una fuerza armada ocupó Xoconusco. Lucas Alamán, ministro de relaciones interiores y exteriores de México, amenazó con enviar tropas para asegurar la soberanía mexicana sobre Xoconusco. Ante el riesgo de una guerra, las dos naciones acordaron que Xoconusco sería un “territorio neutral” mientras se concertaba un tratado de límites, negociación que consideraban sería rápida. Las tropas guatemaltecas se retiraron de Xoconusco, pero por pequeñas diferencias en el acuerdo este nunca se firmó, de tal forma que solo fue un “pacto de caballeros entre los dos países”. No obstante, a lo previsto, el tratado de límites no se concretó en unos meses, sino que las negociaciones sobre los límites se tardaron más de cincuenta y siete años (Damián, 1988).
Así Xoconusco permaneció independiente por casi dieciocho años, tiempo en el que tuvo una crisis económica y se convirtió en refugio de delincuentes y contrabandistas de los dos países; así como de opositores al régimen dictatorial del general guatemalteco Carrera (Anahii, 2021).

En este período independiente, Xoconusco sufrió también constantes incursiones por parte de Guatemala. En 1830 los guatemaltecos invadieron el territorio por la persecución del revolucionario salvadoreño Manuel José de Arce, llegando a saquear Tapachula y Escuintla. En 1839 se instauró un destacamento de soldados guatemaltecos en las afueras de Tapachula, intimidando constantemente a la población (Damián, 1988).
El Gobierno de México nombró al ministro Diez de Bonilla como responsable de la negociación con Guatemala para estos asuntos. Durante este período de negociaciones se suscitaron una serie de acontecimientos negativos contra México, sin embargo, se mantuvo una posición moderada y respetuosa.

A pesar de que Anastasio Bustamante y Oseguera, presidente de México (1839–1841), era partidario de estas negociaciones, los sucesos internos mexicanos como la Guerra de los Pasteles, el Pronunciamiento Federal del 15 de julio de 1840, la rebelión federalista del Plan de Tacubaya del 28 de septiembre de 1841 y su deposición el 11 de octubre de 1841 por el movimiento del Plan de Huejotzingo, encabezado por Santa Anna, se lo impidieron (Anahii, 2021).

lunes, 26 de septiembre de 2022

INDEPENDENCIA DE CHIAPAS


Ante la posible convocatoria de un Congreso Constituyente mexicano, anota Anahii (2021), los partidarios de la independencia de las provincias del antiguo Reino de Guatemala consiguieron que el jefe político superior Vicente Filísola (1822–1823), nombrado por el Imperio mexicano, convocara a un Congreso de las provincias centroamericanas. El 3 de mayo de 1823, se llevó a cabo una consulta popular en que Chiapas y Xoconusco respaldaron por la unión a México, razón por lo que, a la apertura de la Asamblea Nacional Constituyente en la ciudad de la Nueva Guatemala de la Asunción, el 24 de junio de 1824, no asistió Chiapas.

El 30 de junio de 1824 se llevó a cabo la convocatoria oficial del Congreso Constituyente de México, lo que llevó al rompimiento de las condiciones por las que las provincias de Centroamérica se habían integrado al Imperio de México.

En consecuencia, el 1 de julio de 1824 las cuatro Provincias presentes proclamaron que: ”…las provincias representadas en esta Asamblea son libres e independientes de la antigua España, de México y de cualquiera otra potencia; y que no son ni deben ser patrimonio de persona ni familia alguna…” (Asamblea Nacional Constituyente de las provincias unidas del Centro de América, 1824).

Por lo tanto, se constituyó una nueva República Federal, con el nombre de Provincias Unidas de Centro de América. La situación jurídico-constitucional de Chiapas y de Xoconusco permanecía incierta, por no haberse realizado todavía elecciones en Chiapas, y a la proclamación de la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos el 4 de octubre de 1824 no había aun resultados de las elecciones (Anahii, 2021).

El nuevo gobierno de México, que deseaba la incorporación de Chiapas a su territorio, ordenó la disolución de la Junta Suprema Provisional aprovechando que tropas mexicanas se encontraban en Ciudad Real. Varios ayuntamientos proclamaron el 26 de octubre el “Plan de Chiapas Libre”, logrando la reinstalación de la Junta y el retiro de las tropas mexicanas. El 24 de marzo de 1824, la Junta volvió a programar una reunión para acordar a qué nación pertenecería Chiapas. La decisión no la tomarían los doce representantes de los partidos, sino los ayuntamientos, con la particularidad de que los votos de cada uno se multiplicarían por su población total. De acuerdo con aquella lógica, se le computaron 10,000 votos a favor de la integración a México. Esta forma de contabilizar los votos favorecía de sobremanera a los partidarios de la unión con México, ya que la región de influencia de Ciudad Real era la de mayor densidad poblacional en la provincia. A ello se sumaba que los mexicanistas habían triunfado el 1° de enero de 1824 en las elecciones del ayuntamiento de Comitán, que en aquel momento era la ciudad más fuerte de la provincia (Trens, 1999; Vázquez, 2017).

Cuando se preparaban las elecciones que determinarían la incorporación de Chiapas a México o Guatemala, el 24 de julio de 1824, Tapachula, capital de la región, declaró la separación del Partido de Xoconusco de la Provincia de Chiapas, y por tanto de México, anunciando su incorporación a las Provincias Unidas de Centroamérica declarando en Acta Pública: "... que el partido de Xoconusco se separaba de Chiapas y determinaba formar parte del Supremo Gobernante de las Provincias Unidas de Centroamérica..."  (Ayuntamiento de Tapachula Acta Pública de separación de Xoconusco, 1824).

Con base en esta Acta de Tapachula, el 18 de agosto de 1824 la Asamblea Nacional Constituyente de las Provincias Unidas del Centro de América emitieron un Decreto por el que declaraba la incorporación del Partido de Xoconusco como parte del Estado de Los Altos, que tenía su cabecera en Quetzaltenango. Esto inició un conflicto por este territorio, ya que México argumentaba que esta acta no podía anular la elección hecha el 3 de mayo en la que Xoconusco votó unánimemente su integración a México. Además, varios pueblos se declararon contrarios a la decisión de Tapachula y favorables a su incorporación a México (Anahí, 2021).

Epoca Contemporanea en Tapachula

  Anahii (2021) anota que, Efraín Lazos asumió la presidencia municipal para el periodo de 1939 a 1940, durante la segunda guerra mundial, p...