miércoles, 31 de agosto de 2022

La Época Colonial en Xoconusco.

 


Después de la conquista de Tenochtitlán, Hernán Cortés otorgó encomiendas a sus soldados para garantizar el orden de los nuevos territorios. La antigua provincia de Xoconusco no fue repartida entre los soldados de Pedro de Alvarado, sino que Cortés se la otorgó a sí mismo, tal y como reflejan sus Cartas y documentos, dejando un grupo de soldados para su resguardo (Gerhard, 1991).

Xoconusco estuvo al inicio bajo el control de la Audiencia de México, desde su creación en 1522. Debido a la riqueza de la zona, el territorio de Xoconusco se organizó por Cédula Real de 1526 como Gobernación de Xoconusco, categoría que se reservaba la Corona a zonas de su interés. Para su desarrollo y provisión, fue adscrita directamente a la Corona. En 1533, cambió su jurisdicción a la Capitanía General de Guatemala, la capital se estableció en la Villa de Xoconusco, que era la población con mayor número de habitantes, con 200 vecinos españoles.

A pesar de que existía mucha diferencia en las poblaciones de Xoconusco, la Corona formó solo un distrito que comprendía la llanura costera. Teniendo como límites el río Arenas al noroeste, el río Tilapa hacia el sureste —en la actual Guatemala—. Al norte, la frontera era la Sierra Madre de Chiapas y al sur el océano Pacífico. En 1535 se constituyó el virreinato de la Nueva España, y Xoconusco siguió formando parte de la Audiencia de México, cuyo territorio abarcaba desde el occidente de México hasta Costa Rica. Muy pronto se dieron cuenta que gobernar tan grande territorio bajo solo una autoridad era muy complejo, y el Consejo de Indias procedió a hacer algunos ajustes territoriales.

La autoridad eclesiástica también era un gran problema; primero estuvo bajo la diócesis de Tlaxcala, después cambió a la diócesis de Guatemala en 1536. La orden de los dominicos se encontraba en Xoconusco durante los primeros años de la colonia, pero se retiraron en 1545 debido a los bajos niveles de población indígena y las enfermedades tropicales, llegando a ser considerado como un “castigo” cuando un fraile era enviado a estas tierras “lejanas”. En 1545 se convirtió en parte de la diócesis de Chiapas. Fue devuelto a Guatemala en 1561, y de nuevo a Chiapas en 1596 (Gasco, 1997).

En 1543 iniciaron la evangelización de Xoconusco, con una expedición de 45 dominicos organizada por Fray Bartolomé de las Casas, que envió a los frailes Tomás Casillas, Juan Guerrero, Diego Hernández, Luis de Cuenca, Francisco de Quezada y al lego Juan Díaz. La muerte de Luis de Cuenca y las enfermedades del resto de los frailes provocaron su traslado a Quetzaltenango.

En 1544 se creó un nuevo tribunal administrativo y judicial, la Audiencia de los Confines, llamado así porque “estaba en los límites entre Guatemala y la provincia de León”. Al inicio esa Audiencia abarcaba un amplio territorio que se extendía desde el Istmo de Tehuantepec y la península de Yucatán hasta las playas del golfo de Urabá, actualmente Colombia. Sus sedes fueron Comayahua, y, después, Gracias a Dios.

En 1545 la villa de Xoconusco cayó en ruina y sus habitantes se mudaron al pueblo de Azolocoalco y después a Huehuetán, que se convirtió en la nueva capital de la Gobernación. Al parecer el clima no les favoreció a los españoles, pues los frailes que llegaron con Fray Bartolomé de las Casas y que luego fueron enviados a Xoconusco, enfermaron, murieron o emigraron. Remesal (1988) relata al respecto "... y porque, aunque aquella tierra era fértil y rica de cacao, lo menos que ellos apetecían y buscaban, era enfermarse..."
Se cree que la causa principal se debió a que los indígenas abandonaron los pueblos huyendo de la brutal explotación a que eran sometidos. Fray Francisco Ximénez (1965) en su obra Historia de la Provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala narra que: "…llegaban de muchas partes a quejarse de grandes y graves agravios que hacían los españoles cristianos, porque éstos les arrebataban sus tierras, y que en la mayor parte de los casos para establecer ingenios o estancias de ganado, no solamente les arrebataban sus terrenos sino les hacían trabajar como esclavos, sin pago alguno por ambas cosas; y para que no se quejaran los ponían presos y allí los mantenían prisioneros...."
En 1549, la sede de la Audiencia de los Confines fue trasladada a la ciudad de Santiago de Guatemala, y se procedió, al mismo tiempo, a un nuevo ajuste de los territorios de las audiencias. El 20 de enero de 1553, el Rey Felipe II decidió que la Gobernación de Xoconusco pasara a depender jurisdiccionalmente de la Gobernación de Nicaragua y en lo eclesiástico de Guatemala.

Hasta 1553 Xoconusco dependía de la Audiencia de México, poco después pasó a formar parte de la Audiencia de Guatemala. En 1556 pasó a la Audiencia de los Confines.

En 1563 esta Audiencia por Cédula Real de Felipe II se integró a Panamá y con ello Xoconusco volvió a pertenecer a México, pero en enero de 1569 pasó a pertenecer nuevamente a la Audiencia de Guatemala (Pérez, 1998).
La riqueza de Xoconusco era tan grande que ya desde entonces se desarrollaba una intensa actividad comercial. Como lo narra en su obra escrita en 1586 Fray Alonso Ponce: "…Es rica y próspera por el mucho cacao que produce; poblada de indios que en lo general hablan lengua particular, pero que se entienden con los mexicanos, así como de españoles mercaderes; que a pesar de encontrarse cercana a otra importante, como es Guatemala a Xoconusco se le reconoce importancia y por antonomasia se le llama "La Provincia",... porque con el cacao se puede hacer mucha hacienda (riqueza); que el cacao sirve de moneda menuda en la Nueva España, como en Castilla el cobre, comprándose con el cacao todas las cosas que con el dinero pueden adquirirse; que el cacao es exportado por los mares y se conduce también a México, Puebla, Tlaxcala, Michoacán y otros lugares en arrias (recuas de mulas); que de la almendra del cacao se hacen bebidas agradables, unas frías agregándole otros ingredientes (posiblemente pozol con cacao) y otra caliente que se llama chocolate, que es medicinal, saludable y alimenticia. Que cada indio posee un huerto y si estos guardaran y tuvieran mañana fueran ricos por el cacao que producen..." (Antonio de Ciudad Real, 1999).

El cacao era enviado a la Casa Real de España para consumo de la realeza y para regalos que hacía la corona española a otros reinos. Fue entonces la principal aportación de Xoconusco al resto del mundo (Antonio de Ciudad Real, 1999).
Nos relata Antonio García de León (1992), que Don Miguel de Cervantes Saavedra, autor del “Quijote de la Mancha”, en 1590, solicitó una encomienda diciendo: "... he servido a vuestra Majestad por muchos años en las jornadas de mar y tierra que se han ofrecido de veinte y dos años a esta parte particularmente en la batalla en donde le dieron muchas heridas de los cuales perdió una mano de un arcabuzazo[1],...., pide y suplica humildemente cuanto puede a Vuestra Majestad sea servido de hacerle merced de un oficio en las indias, ya fuere en el Nuevo Reino de Granada, o la Gobernación de la Provincia de Xoconusco, contador de galeras de Cartagena, o corregidor de la Paz…". Sin embargo, ninguna de estas propuestas le fue otorgada (García de León, 1992).
A pesar de la riqueza que nos relatan los cronistas de Xoconusco, dice Viqueira (2018), el despoblamiento siempre fue muy grande durante la colonia, de tal manera que en 1585 por Cédula Real se asentó que los indígenas que quisieran asentarse en Xoconusco lo podrían hacer y no pagarían tributo alguno durante un año.
Durante el siglo XVI la producción del cacao fue abundante, la mayoría se comercializaba vía San Benito. Después, a causa de la explotación y el despoblamiento disminuyó la producción, cayendo el flujo por este puerto. Las plantaciones cedieron paso a ganaderías y en 1774 ya no había suficientes indígenas para la producción de cacao (Damián, 1988).

En 1700 la capital de la Gobernación de Xoconusco cambio a Escuintla hasta 1786. Después de la Conquista, se estableció como capital a la Villa de Xoconusco, que era la población más grande de la zona, llegaron también los primeros religiosos para realizar la evangelización. Remesal (1988) señala que, "…Fray Tomás Casillas y Fray Tomás San Juan llegaron a la villa de Xoconusco, fundada entre los pueblos Azcuintla, Acacoyagua y Guaypetagua, que entonces además de ser muy poblada de indios, tenía casi doscientos vecinos españoles, que llegaron a colonizar estas tierras…” (Damián, 1988).

En 1736, en una carta dirigida al Gobernador de Xoconusco, se mencionaba el despoblamiento, registrándose solo 1,100 tributarios. Durante el siglo XVII y XVIII Xoconusco perdió importancia dada su crisis económica; por lo que, en 1790 se le quitó la categoría de Gobernación y el territorio se agregó en calidad de subdelegación a la intendencia de la provincia de Chiapas (Viqueira, 2018).

En 1785, señala Damián (1988), se implementó el sistema de intendencias en la Capitanía General de Guatemala. La Gobernación de Xoconusco, el 20 de septiembre de 1786, es fusionada con las alcaldías mayores de Tuxtla y Ciudad Real para formar la intendencia de Ciudad Real de Chiapas.

En 1790, después de la Visita de José Gálvez a Nueva España y Guatemala, se fusionaron las dos Alcaldías mayores chiapanecas formando la intendencia de Ciudad Real de Chiapas, que fue dividida en tres Partidos (Ciudad Real, Tuxtla y Xoconusco) y pasó a depender de la Capitanía General de Guatemala. El Partido de Xoconusco se dividió en cinco curatos que abarcaban 20 pueblos. La capital, Tapachula, se convirtió en sede de una de las doce subdelegaciones de la intendencia de Chiapas.

En 1792 la capital retorna a Escuintla, pero sufrió el embate de un huracán en 1794 que la despoblaron a favor de Mapastepec, Huehuetán y Tapachula. El 23 de mayo de 1794 Tapachula fue nombrada capital de Xoconusco iniciando su crecimiento.

En 1812, las Cortes de Cádiz suprimieron el Reino de Guatemala instaurando el sistema de Diputaciones. Xoconusco, el 2 de septiembre, fue incorporado dentro de la Provincia de Guatemala (junto al resto de Chiapas, Honduras y El Salvador), con su jefe político propio. Entre 1814 y 1820, la llamada reacción Fernandina o Sexenio Absolutista, eliminó las Diputaciones, restaurando el sistema de intendencias.

La Constitución española de 1812 hizo resurgir la división política de 1812-1814, con lo que Xoconusco quedó nuevamente dentro de la Provincia de Guatemala. Sin embargo, una ley de las cortes ordenó en 1821 que todas las intendencias fueran provincias, con lo cual el antiguo reino de Guatemala quedó dividido en cuatro provincias que no estaban subordinadas entre sí: provincia de Ciudad Real de Chiapas, en la que se incluía Xoconusco; Provincia de Guatemala, en la que se incluía El Salvador; Provincia de Comayagua, y Provincia de Nicaragua y Costa Rica.

En la época colonial las relaciones de Chiapas y Xoconusco eran más cercanas con Guatemala que con el centro de México. Ya que la distancia de esta región al centro de México es de 1200 km y con Guatemala de solo 400 km; esto permitía que hubiera intercambio cultural, comercial, y económico más estrecho con los pueblos centroamericanos. Xoconusco continuó produciendo cacao y exportándolo hacia el Altiplano Central y a España. (Damián, 1988).



[1] Arcabuz era un arma de fuego portátil, semejante a un fusil, que se disparaba prendiendo la pólvora del tiro mediante una mecha móvil incorporada a ella.

jueves, 18 de agosto de 2022

La Conquista de Xoconusco.

 


Hernán Cortés encargó a Pedro de Alvarado la conquista de Xoconusco en 1524 (junto a las de Quauhtlemallan y Uxtlatán). Por lo que encabezó a 300 soldados españoles (120 escopeteros y ballesteros, 135 a caballo y 45 de infantería y artillería), 200 tlaxcaltecas, 100 mexicas y 4 tiros de artillería. Ya que concluyó su encomienda, Alvarado dejó una guarnición militar y prosiguió su marcha hacia el sur para conquistar las otras regiones de Centroamérica (Recinos, 1952).

Alvarado fue recibido en paz en Xoconusco, y los habitantes le juraron lealtad a la corona española. En el momento de la llegada de los españoles, Bernal Díaz del Castillo (1623) calculó que la población era de 15,000 habitantes. Además de Xoconusco, las principales poblaciones que escribe en su reseña eran: Acacoyagua, Acapetahua, Ayutla, Cacaluta, Copulco, Cuilco (viejo), Chiltepec, Escuintla, Güelotzingo, Guepetahua, Güegüetán, Giiista, Mapaztepeque, Matzapetláhuac, Mazatán, Metapa, Nahuatlán, Ozolocoalco, Pijijiapan, Tlacoaloya, Tepegüis, Tyanguistán, Tizapa, Tonalá, Tusta, Tuzantán, Soconusquillo, Zacapulco y Zapaluta.

La economía era de los cultivos de ají, frijol, frutas, géneros de consumo local y cacao, y el comercio se llevaba a cabo con Guatemala, Tlaxcallán, Tepetlyácatl, Huexotzingo, Cholollan, Puebla, Michuacán y otros lugares (Díaz del Castillo, 1623).

​Durante los siguientes cincuenta años (hasta 1574), los niveles de población nativa disminuyeron catastróficamente debido a las enfermedades traídas del Viejo Mundo, estimando una pérdida de entre el 90 al 95%. A pesar de ello, la administración colonial reclamaba tributo doble de cacao como se había pagado a los aztecas antes de la conquista española,​ y el cacao continuó siendo un cultivo importante en todo el período colonial. Debido a esto, los habitantes de Xoconusco no eran enviados a nuevos asentamientos, porque la plantación nueva de cacao habría requerido cinco años para obtener frutos (Gasco, 1992).

Los pueblos de Xoconusco de esta época se les obligó a reorientar su producción con base en necesidades de la corona. Muchos grupos indígenas huyeron de los conquistadores moviéndose hacia zonas altas de la sierra. La producción de cacao bajo sensiblemente a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Esto debido a que comerciantes oaxaqueños saturaron el mercado; también, las medidas tomadas por Felipe V afrontaron al cacao de Xoconusco con un mercado mundial competitivo, con producto de buena calidad y precio más bajo que inundó el mercado europeo e incluso el propio. Esto ocasionó una caída en la producción de este producto. "En 1810 se importaron a la Nueva España 942 toneladas de cacao sudamericano y sólo se exportaron 158, lo mismo sucedió en 1826 al importarse 1524 toneladas. y exportarse sólo 8. En 1871 la producción de Xoconusco era sólo de 28 toneladas" (Báez Landa, 1985: 145).

Xoconusco se caracterizó por una economía basada en un sólo producto, siendo este producto el cacao. Tal situación lo colocó en un estado de desventaja, por su dependencia de las condiciones en que este producto se desarrollaba, sobre todo en base a las necesidades que se le imponían a esta región.

 

lunes, 15 de agosto de 2022


 Los Inicios (Continua...)

Los testimonios arqueológicos nos indican que los primeros pobladores organizados se remontan al 2000 a.C., cuando poblaciones mokaya (“gente del maíz”, en zoque) se asentaron a orillas de ríos y esteros de Xoconusco para explotar los recursos de caza y pesca a lo que añadieron la agricultura con el maíz y frijol, desde Xoconusco hasta Tonalá. Estos grupos fueron descendientes del grupo chantuto[1], y hablantes de tapachulteco, lengua mixe extinta hablada entre Tapachula y Tonalá en torno al 1800 a.C.

Los mokaya fueron la cultura más antigua de Mesoamérica, originaria de Xoconusco. Su principal asentamiento fue en el 1500 a.C., cuando los pobladores de esta zona realizaron la transición a la agricultura formal, sembrando maíz, frijol, chile y yuca, explotando el cacao (que era conocido en su forma silvestre), habitando en casas y produciendo alfarería, en torno a los Mam ("lugar donde abundan los viejos" en náhuatl), en paralelo al nombre pre-náhuatl de Xoconusco (Zaklohpakab), que en mame, significa “padres, antepasados, ancestros”. Los mokaya fueron la población dominante entre el 1500 y 1000 a.C., ubicados desde El Salvador en Centroamérica, hasta el estado de Veracruz, con características de las comunidades mesoamericanas y mexicas, como la presencia de canchas para el juego de pelota desde 1400 a.C., en el sitio arqueológico de Paso de la Amada.

Los mokaya, hablantes de lenguas mixe y zoque, emigraron a través del río Grande hasta las llanuras costeras del Golfo de México, donde se asentaría la cultura olmeca, teniendo las primeras relaciones con los proto-huasteco-mayas de San Lorenzo (Veracruz) entre el 1250 y 1150 a.C. Los mokaya tardaron más de 500 años en cruzar el Istmo desde Xoconusco hasta San Lorenzo (entre 1900 y 1250 a.C. y en el Istmo de Tehuantepec se dispersaron, algunos hacia la sierra Mixe, otros hacia Chimalapas, y otros hacia la Sierra de Santa Marta. De esta mezcla surgió la cultura olmeca, considerada como la “Cultura Madre”.

La conquista más antigua es la invasión olmeca, que tuvo lugar durante el período del Formativo Temprano (800 a. C. a 200 a. C.), siendo esta muy larga y sangrienta. La exigencia en tributos era muy grande (doncellas, cien gallinas o patos diarios y dos infantes de cada pueblo para sacrificios), esto indujo a la huida de poblaciones mayas hacia Quehtemallán en Guatemala (Chavero, 1958).

La cultura en Xoconusco tuvo su máxima expresión en Izapa, durante el período denominado Formativo Urbano por los años de 800 a 200 a.C.

Es posible que el nombre de Izapa provenga del vocablo náhuatl “Atzacua” (lugar donde se reserva el agua). También se dice que puede ser el vocablo “Ixtapan” (sobre el arenal). Ahí se desarrollaron las culturas mixe-zoque y la maya. El desarrollo escultórico en piedra se logra desde el Formativo Medio y Tardío, 650 a.C. hasta el Clásico temprano, 100 d.C. Acá se encuentran evidencias culturares mixe-zoque y maya, cuyas posteriores características se hicieron presentes en toda el área maya durante el clásico. Se conoce que los mexicas habitaron este lugar, para cobrar tributos en el área de Xoconusco por lo que todas las poblaciones presentan nombres en náhuatl, desde Tonalá, Chiapas hasta El Salvador en Centroamérica.

Izapa presenta una ocupación desde 1500 a.C hasta 1200 d.C. El orden en su orientación y traza urbana, así como el orden de monumentos, indican una actividad constructiva bajo el mismo patrón básico de arquitectura. Las esculturas de Izapa nos dan ideas conmemorativas y mitológicas sobre el ser humano y la naturaleza. El mayor aporte fueron las estelas y altares, asociados a los montículos más importantes. En estas estelas se pueden observar personajes que del Popol Vuh. El estilo arquitectónico y cultural de Izapa se distribuyó en el territorio que ahora es Xoconusco y la costa de Guatemala. Su distinción es por estelas talladas en bajo relieve que presentan un orden en tres planos: el celeste, el terrenal y el del inframundo, presentando escenas con deidades y personajes (Mediateca INAH, 2016).

Tiempo después vino la invasión de los Toltecas, capitaneados por Nima Quiché, quien luego de someter a los Xoconuscas, dejó a un hermano suyo como gobernante.

 “…La capital tolteca del Xoconochco era el pueblo del mismo nombre, Xoconochco, según afirma Manuel Orozco y Berra (1900). Este pueblo se encontraba entre Azcuintla (Escuintla), Acacoyagua y Guaypetagua (Acapetahua), de acuerdo con Fray Antonio de Remesal (1988), y fue destruido en tiempos de Ahuitzotl..." también nos dice que: "…Los pueblos de mayor importancia en las dos regiones náhuatl de Chiapas eran Soyaló y Xoconochco. Los toltecas libraron cruentas batallas contra Balan Acam rey Quiché. Después fueron combatidos por Qui Cab II, décimo rey de Utatlán, que quería agrandar sus dominios hacia esta zona… (Gasco, 2005).

Los mam, señala Chavero (1958), conocidos también como socloparapapos, formaron uno de los grupos más importantes de la familia maya-quiché. Las tradiciones quichés señalan que los mam se trasladaron a partir del siglo V desde Guatemala y llegaron a la región de Xoconusco en el siglo VI o siglo VII al mando de Acxapil. Las poblaciones fueron Tonalá, Ozococalco, Escuintla, Acapetahua, Tuxtla Chico, Mazatán y Mapastepec. Además, arribaron los pueblos mayenses de los Tapachotl, quienes poblaron en el siglo VII la región de Tapachula, a orillas del río Coatán.

La zona seguía siendo un corredor migratorio y comercial, por pueblos descendientes de los olmecas (zoque y mixe). También transitaban pueblos náhuatl[2] como los pipiles o mayas, como los putunes[3] (en el s. XI), aunque no se asientan en la zona igual que a los mercaderes que recorrían la costa rumbo al enclave de Xoconusco que a partir de la conquista de Ahuízotl, en el siglo XV, era parte del imperio Mexica.

Después del dominio olmeca y repoblación mame, fueron los toltecas, los que incursionaron en Xoconusco bajo el mando de Nima Quiché, sometiéndolo alrededor del año 1100. Entonces se fundaron poblaciones como Cacahoatlán, Mixcum y Tolomita -“panteón de los toltecas”-. En el siglo XV, el rey tolteca de Atitlán empezó ataques contra el pueblo maya-quiché, especialmente contra el rey Balam Acam. La oposición maya acabó llevando a la derrota al rey mam de Utatlán Lahulquich, que fue ocupado por los mayas-quiché.

Los toltecas continuaron la guerra con el rey Zutugil, contra el rey Q'uik'ab II (1425–1475) de Utatlán, quien era aliado de Balún Canán, caudillo de los tzutujiles[4] en El Quiché, y este derrotó a los Toltecas tras dos días de batalla. Esto provocó que el reino maya-quiché se extendiera desde Mazatlán y Ayutla hasta Xelahúh Queh y las costas de Xoconusco, así también, se llevó a cabo una retirada de los Toltecas, dejando las poblaciones principales y refugiándose en las tierras altas.

Al igual que la mayoría de las pequeñas poblaciones de Xoconusco, Tlapachotl inició su historia como pueblo tributario de los aztecas en 1486 comandado por el capitán Tiltototl, afirma Viqueira (1995), enviado a esas tierras por el nuevo rey mexica Ahuizotl, en 1498 los aztecas, al mando de Tlitotl, combatieron y sometieron a los Xoconuscas y los convirtieron en sus tributarios (Chavero, 1958).
Según Gasco (2005) los aztecas impusieron a los Xoconuscas tributos que consistían en: "…ropa de algodón, cuatro mil manojos de pluma de pájaros finos, ciento sesenta pájaros vivos de la mejor calidad, cuarenta pieles de tigre y doscientos sacos de cacao…" periódicamente.
Las comunidades de Xoconusco tenían una gran actividad comercial con Mesoamérica. Sus productos eran codiciados, sobre todo el cacao que utilizaban como moneda de cambio en varias culturas. A la llegada de los españoles, ya era importante Xoconusco por el gran comercio que realizaba. Sus habitantes eran el resultado de la mezcla de mames, zoques, olmecas, toltecas, y aztecas. Además, mantenían una relativa independencia ya que muchos de los aztecas que controlaban la región se tuvieron que trasladar a la gran Tenochtitlan para apoyar la lucha contra los españoles.



[1] Pobladores del sistema lagunar Chantuto-Panzacola y San Nicolas, en la hoy Reserva de la Biosfera La Encrucijada.

[2] Los náhuatl son un grupo de pueblos nativos de Mesoamérica, al que pertenecen los mexicas y otros pueblos antiguos del Anáhuac que tienen en común la lengua náhuatl. El término mexicano es su autodenominación posterior a la fundación de México. Su nexo principal es su idioma, el náhuatl o mexicano (en el sur de Mesoamérica) o náhuat (en algunas regiones costeras), además de grandes similitudes en su religión y cosmovisión.

[3] Putún es el nombre de una etnia maya que puede considerarse periférica a la civilización maya precolombina. Según la enciclopedia Yucatán en el tiempo y algunos otros autores citados por la propia enciclopedia, los putunes son identificados e inclusive asimilados a los chontales de Tabasco.​ Tuvieron su asiento principal y original en el delta de los ríos Usumacinta y Grijalva, una región de ríos, riachuelos, lagunas y pantanos en donde predominaba el transporte acuático, así como alrededor de la Laguna de Términos y a lo largo de los numerosos ríos que ahí desembocan, aunque se considera que con el tiempo habitaron áreas extendidas y constituyeron cacicazgos importantes, como el de Chakán Putún y el de Chactemal.

[4] Los Tzutujiles es un grupo etnolingüístico, cuyos miembros habitan actualmente los municipios de San Pedro La Laguna, Santiago Atitlán, partes de San Lucas Tolimán y San Pablo La Laguna, todos en el departamento de Sololá, así como algunas áreas del municipio de Chicacao –Suchitepéquez-. Según investigaciones lingüísticas, el tzutujil se separó del grupo k’iche’ entre el año 1000 y 1200 (Diccionario Histórico Biográfico, 2004).


viernes, 12 de agosto de 2022

Los inicios (1a parte).

 

Xoconusco, afirma Chavero (1958) era un corredor migratorio en el periodo preclásico (2500 a.C. – 200), muy complejo, ya que a la población original mixe-zoque, se agregó población mexica (provenientes de la meseta central) y mayense -quiché y mam- (provenientes de la sierra guatemalteca. Fue colonizado por personas venidas del norte, dejando huella en Izapa, Huehuetán, Acacoyagua y Tonalá.

Francisco Núñez de la Vega, obispo de Chiapas, afirmaba que en uno de sus viajes a Xoconusco, al estar en Huehuetán los nativos le narraron sobre la leyenda de cómo llegaron a esta tierra pobladores del norte que lidereaba Balún Votán[1] (personaje mítico con forma de serpiente) (Navarrete, 1991), fundando al pueblo Mam, como su primera capital (Chavero, 1958).

El territorio de Votán abarcó desde la península de Yucatán, el Quiché guatemalteco y Capantl, Tabasco, Campeche, y Quintana Roo (Continuará...).



[1] Muy poco se conoce sobre Votán, que según relaciones indígenas era un hombre blanco y barbado que había arribado a tierras americanas mucho antes que los españoles. Habiendo hecho contacto con grupos indígenas, Votán y sus seguidores impartieron importantes conocimientos que avanzaron el desarrollo de las civilizaciones mesoamericanas en varios campos.

Sin embargo, hasta el día de hoy, Votán continúa siendo un enigma del que no se encuentran referencias ni en la historia universal, ni en ninguna enciclopedia, ni en el Internet. El libro llamado “Las profecías Mayas”, escrito por Adrián G. Gilbert y Maurice M. Cotterell, relatan con lujo de detalles la historia de este personaje.

 

martes, 9 de agosto de 2022

Introducción

"Tapachula y Xoconusco. Una Tierra condenada al éxito".

Xoconusco es una región histórica, cultural y económica que actualmente pertenece al estado de Chiapas. Se localiza en el extremo sur del estado, en la frontera con Guatemala. Por su posición geográfica ha tenido una gran importancia en la comunicación y el comercio entre México y Centroamérica; y aunque sus fronteras han cambiado a través de su historia, ahí se desarrollaron un gran número de culturas y sociedades. La conquista de los pueblos de Xoconusco en el siglo XVI marcó los inicios de una nueva época para esta región. La imposición de un régimen colonial proveniente de una tradición cultural diferente provocó un mestizaje con diversos niveles e intensidades. En su gran mayoría, la población oriunda de la zona se transformó en la fuerza de trabajo de los conquistadores y de los subsecuentes regímenes políticos liberales. Cada vez hay más investigaciones que se esfuerzan por completar y entender de mejor forma el complejo mosaico de las culturas que florecieron en Xoconusco, desde la aparición de la agricultura y el cultivo del maíz, en el inicio de las milenarias poblaciones preclásicas, pasando por los posteriores periodos de esplendor con el cacao y la colonización, el café del siglo XIX, hasta llegar a la aplicación de políticas multiculturales oficiales, sin dejar de lado la revolución y movilizaciones indígenas de las últimas décadas.

Como en la metodología científica, considero muy importante realizar un ejercicio crítico sobre el trabajo realizado por investigadores y estudiosos, para aproximarnos lo más cerca posible a la cosmovisión de las culturas de Xoconusco.

Quiero dejar en claro que el objetivo principal de este Blog es presentar una compilación de diferentes estudios realizados por historiadores e investigadores sobre el tema de Xoconusco en sus distintas épocas, que permita conocer a ciencia cierta su historia hasta nuestros días.

Este Blog puede considerarse como el inicio de un foro que permita compartir las diferentes visiones de cada uno de los interesados en esta región, y resaltar la importancia de Xoconusco para nuestra sociedad del siglo XXI.

Al tener una historia milenaria, las sociedades de Xoconusco nos proveen de enormes potencialidades para afrontar la problemática actual, de forma específica en ámbitos como los sistemas sustentables de producción agropecuaria, y las estructuras políticas comunitarias; aparte de otras áreas del conocimiento que no conocemos. Por ello, el estudio de esta región tiene un lugar importante en el avance científico y humanístico de México, puesto que nos acerca a conocimientos enterrados, olvidados por los paradigmas de las sociedades coloniales y las sociedades actuales, menospreciando en muchos casos lo logrado en esta gran región; el estudio crítico de la cultura y las formas de organización de Xoconusco, nos muestra muchas posibilidades y soluciones a problemas no resueltos. En este Blog, se podrá apreciar una gran variedad de temas a lo largo de las publicaciones que aquí se hagan. La intención es que, de este mosaico de visiones parciales de cada autor consultado, se pueda comprender a Xoconusco como una sociedad en constante desarrollo en la cual su pluralidad ha sido esencial.

Las diferentes épocas que recorreremos son muestra de que, aun cuando las rupturas y el dinamismo de los procesos históricos en la sociedad de Xoconusco son primordiales, existe también una permanencia cultural que liga a las comunidades indígenas, mestizas y migrantes de hoy con aquéllas que ocuparon estas tierras en el pasado.

Es importante recalcar que Xoconusco, aunque los políticos lo han tratado de dividir en “zonas económicas”, olvidarlo como sociedad e históricamente, está compuesto por los municipios de: Arriaga, Tonalá, Pijijiapan, Mapastepec, Acacoyagua, Acapetahua, Escuintla, Villa Comaltitlán, Huixtla, Tuzantán, Huehuetán, Mazatán, Tapachula, Tuxtla Chico, Cacahoatán, Metapa, Frontera Hidalgo, Suchiate, y Unión Juárez.

El predominio de las actividades agrícolas, el cultivo del cacao en la época colonial y el auge cafetalero de finales del siglo XIX y principios del XX le dieron a la zona una gran importancia e impulsaron a que tuviera una población cosmopolita de amplia diversidad cultural, especialmente en la ciudad de Tapachula. Sin embargo, esto es compartido por todos los municipios que la conforman, lo que nos da la posibilidad de hablar de una región compacta como tal: “Xoconusco”.

Es importante mencionar también que otra razón para elegir a esta región como marco de este Blog ha sido la falta de conocimiento que tiene la población local (en mayor medida los jóvenes) sobre su propia historia, lo cual es fundamental para comprender y explicar la importancia de donde viven, sentirse orgullosos de sus raíces y valorar su gran potencial.





lunes, 8 de agosto de 2022

 Hola.

Les doy la bienvenida a este Blog llamado "Xoconusco. Tierra condenada al éxito".

En el que pretendo dar una serie de informaciones históricas, culturales, económicas, productivas, etc. de nuestra región de Soconusco. 

Agradeceré tus comentarios para poder enriquecer este Blog que hoy inicia.

Saludos



Epoca Contemporanea en Tapachula

  Anahii (2021) anota que, Efraín Lazos asumió la presidencia municipal para el periodo de 1939 a 1940, durante la segunda guerra mundial, p...