miércoles, 31 de agosto de 2022

La Época Colonial en Xoconusco.

 


Después de la conquista de Tenochtitlán, Hernán Cortés otorgó encomiendas a sus soldados para garantizar el orden de los nuevos territorios. La antigua provincia de Xoconusco no fue repartida entre los soldados de Pedro de Alvarado, sino que Cortés se la otorgó a sí mismo, tal y como reflejan sus Cartas y documentos, dejando un grupo de soldados para su resguardo (Gerhard, 1991).

Xoconusco estuvo al inicio bajo el control de la Audiencia de México, desde su creación en 1522. Debido a la riqueza de la zona, el territorio de Xoconusco se organizó por Cédula Real de 1526 como Gobernación de Xoconusco, categoría que se reservaba la Corona a zonas de su interés. Para su desarrollo y provisión, fue adscrita directamente a la Corona. En 1533, cambió su jurisdicción a la Capitanía General de Guatemala, la capital se estableció en la Villa de Xoconusco, que era la población con mayor número de habitantes, con 200 vecinos españoles.

A pesar de que existía mucha diferencia en las poblaciones de Xoconusco, la Corona formó solo un distrito que comprendía la llanura costera. Teniendo como límites el río Arenas al noroeste, el río Tilapa hacia el sureste —en la actual Guatemala—. Al norte, la frontera era la Sierra Madre de Chiapas y al sur el océano Pacífico. En 1535 se constituyó el virreinato de la Nueva España, y Xoconusco siguió formando parte de la Audiencia de México, cuyo territorio abarcaba desde el occidente de México hasta Costa Rica. Muy pronto se dieron cuenta que gobernar tan grande territorio bajo solo una autoridad era muy complejo, y el Consejo de Indias procedió a hacer algunos ajustes territoriales.

La autoridad eclesiástica también era un gran problema; primero estuvo bajo la diócesis de Tlaxcala, después cambió a la diócesis de Guatemala en 1536. La orden de los dominicos se encontraba en Xoconusco durante los primeros años de la colonia, pero se retiraron en 1545 debido a los bajos niveles de población indígena y las enfermedades tropicales, llegando a ser considerado como un “castigo” cuando un fraile era enviado a estas tierras “lejanas”. En 1545 se convirtió en parte de la diócesis de Chiapas. Fue devuelto a Guatemala en 1561, y de nuevo a Chiapas en 1596 (Gasco, 1997).

En 1543 iniciaron la evangelización de Xoconusco, con una expedición de 45 dominicos organizada por Fray Bartolomé de las Casas, que envió a los frailes Tomás Casillas, Juan Guerrero, Diego Hernández, Luis de Cuenca, Francisco de Quezada y al lego Juan Díaz. La muerte de Luis de Cuenca y las enfermedades del resto de los frailes provocaron su traslado a Quetzaltenango.

En 1544 se creó un nuevo tribunal administrativo y judicial, la Audiencia de los Confines, llamado así porque “estaba en los límites entre Guatemala y la provincia de León”. Al inicio esa Audiencia abarcaba un amplio territorio que se extendía desde el Istmo de Tehuantepec y la península de Yucatán hasta las playas del golfo de Urabá, actualmente Colombia. Sus sedes fueron Comayahua, y, después, Gracias a Dios.

En 1545 la villa de Xoconusco cayó en ruina y sus habitantes se mudaron al pueblo de Azolocoalco y después a Huehuetán, que se convirtió en la nueva capital de la Gobernación. Al parecer el clima no les favoreció a los españoles, pues los frailes que llegaron con Fray Bartolomé de las Casas y que luego fueron enviados a Xoconusco, enfermaron, murieron o emigraron. Remesal (1988) relata al respecto "... y porque, aunque aquella tierra era fértil y rica de cacao, lo menos que ellos apetecían y buscaban, era enfermarse..."
Se cree que la causa principal se debió a que los indígenas abandonaron los pueblos huyendo de la brutal explotación a que eran sometidos. Fray Francisco Ximénez (1965) en su obra Historia de la Provincia de San Vicente de Chiapa y Guatemala narra que: "…llegaban de muchas partes a quejarse de grandes y graves agravios que hacían los españoles cristianos, porque éstos les arrebataban sus tierras, y que en la mayor parte de los casos para establecer ingenios o estancias de ganado, no solamente les arrebataban sus terrenos sino les hacían trabajar como esclavos, sin pago alguno por ambas cosas; y para que no se quejaran los ponían presos y allí los mantenían prisioneros...."
En 1549, la sede de la Audiencia de los Confines fue trasladada a la ciudad de Santiago de Guatemala, y se procedió, al mismo tiempo, a un nuevo ajuste de los territorios de las audiencias. El 20 de enero de 1553, el Rey Felipe II decidió que la Gobernación de Xoconusco pasara a depender jurisdiccionalmente de la Gobernación de Nicaragua y en lo eclesiástico de Guatemala.

Hasta 1553 Xoconusco dependía de la Audiencia de México, poco después pasó a formar parte de la Audiencia de Guatemala. En 1556 pasó a la Audiencia de los Confines.

En 1563 esta Audiencia por Cédula Real de Felipe II se integró a Panamá y con ello Xoconusco volvió a pertenecer a México, pero en enero de 1569 pasó a pertenecer nuevamente a la Audiencia de Guatemala (Pérez, 1998).
La riqueza de Xoconusco era tan grande que ya desde entonces se desarrollaba una intensa actividad comercial. Como lo narra en su obra escrita en 1586 Fray Alonso Ponce: "…Es rica y próspera por el mucho cacao que produce; poblada de indios que en lo general hablan lengua particular, pero que se entienden con los mexicanos, así como de españoles mercaderes; que a pesar de encontrarse cercana a otra importante, como es Guatemala a Xoconusco se le reconoce importancia y por antonomasia se le llama "La Provincia",... porque con el cacao se puede hacer mucha hacienda (riqueza); que el cacao sirve de moneda menuda en la Nueva España, como en Castilla el cobre, comprándose con el cacao todas las cosas que con el dinero pueden adquirirse; que el cacao es exportado por los mares y se conduce también a México, Puebla, Tlaxcala, Michoacán y otros lugares en arrias (recuas de mulas); que de la almendra del cacao se hacen bebidas agradables, unas frías agregándole otros ingredientes (posiblemente pozol con cacao) y otra caliente que se llama chocolate, que es medicinal, saludable y alimenticia. Que cada indio posee un huerto y si estos guardaran y tuvieran mañana fueran ricos por el cacao que producen..." (Antonio de Ciudad Real, 1999).

El cacao era enviado a la Casa Real de España para consumo de la realeza y para regalos que hacía la corona española a otros reinos. Fue entonces la principal aportación de Xoconusco al resto del mundo (Antonio de Ciudad Real, 1999).
Nos relata Antonio García de León (1992), que Don Miguel de Cervantes Saavedra, autor del “Quijote de la Mancha”, en 1590, solicitó una encomienda diciendo: "... he servido a vuestra Majestad por muchos años en las jornadas de mar y tierra que se han ofrecido de veinte y dos años a esta parte particularmente en la batalla en donde le dieron muchas heridas de los cuales perdió una mano de un arcabuzazo[1],...., pide y suplica humildemente cuanto puede a Vuestra Majestad sea servido de hacerle merced de un oficio en las indias, ya fuere en el Nuevo Reino de Granada, o la Gobernación de la Provincia de Xoconusco, contador de galeras de Cartagena, o corregidor de la Paz…". Sin embargo, ninguna de estas propuestas le fue otorgada (García de León, 1992).
A pesar de la riqueza que nos relatan los cronistas de Xoconusco, dice Viqueira (2018), el despoblamiento siempre fue muy grande durante la colonia, de tal manera que en 1585 por Cédula Real se asentó que los indígenas que quisieran asentarse en Xoconusco lo podrían hacer y no pagarían tributo alguno durante un año.
Durante el siglo XVI la producción del cacao fue abundante, la mayoría se comercializaba vía San Benito. Después, a causa de la explotación y el despoblamiento disminuyó la producción, cayendo el flujo por este puerto. Las plantaciones cedieron paso a ganaderías y en 1774 ya no había suficientes indígenas para la producción de cacao (Damián, 1988).

En 1700 la capital de la Gobernación de Xoconusco cambio a Escuintla hasta 1786. Después de la Conquista, se estableció como capital a la Villa de Xoconusco, que era la población más grande de la zona, llegaron también los primeros religiosos para realizar la evangelización. Remesal (1988) señala que, "…Fray Tomás Casillas y Fray Tomás San Juan llegaron a la villa de Xoconusco, fundada entre los pueblos Azcuintla, Acacoyagua y Guaypetagua, que entonces además de ser muy poblada de indios, tenía casi doscientos vecinos españoles, que llegaron a colonizar estas tierras…” (Damián, 1988).

En 1736, en una carta dirigida al Gobernador de Xoconusco, se mencionaba el despoblamiento, registrándose solo 1,100 tributarios. Durante el siglo XVII y XVIII Xoconusco perdió importancia dada su crisis económica; por lo que, en 1790 se le quitó la categoría de Gobernación y el territorio se agregó en calidad de subdelegación a la intendencia de la provincia de Chiapas (Viqueira, 2018).

En 1785, señala Damián (1988), se implementó el sistema de intendencias en la Capitanía General de Guatemala. La Gobernación de Xoconusco, el 20 de septiembre de 1786, es fusionada con las alcaldías mayores de Tuxtla y Ciudad Real para formar la intendencia de Ciudad Real de Chiapas.

En 1790, después de la Visita de José Gálvez a Nueva España y Guatemala, se fusionaron las dos Alcaldías mayores chiapanecas formando la intendencia de Ciudad Real de Chiapas, que fue dividida en tres Partidos (Ciudad Real, Tuxtla y Xoconusco) y pasó a depender de la Capitanía General de Guatemala. El Partido de Xoconusco se dividió en cinco curatos que abarcaban 20 pueblos. La capital, Tapachula, se convirtió en sede de una de las doce subdelegaciones de la intendencia de Chiapas.

En 1792 la capital retorna a Escuintla, pero sufrió el embate de un huracán en 1794 que la despoblaron a favor de Mapastepec, Huehuetán y Tapachula. El 23 de mayo de 1794 Tapachula fue nombrada capital de Xoconusco iniciando su crecimiento.

En 1812, las Cortes de Cádiz suprimieron el Reino de Guatemala instaurando el sistema de Diputaciones. Xoconusco, el 2 de septiembre, fue incorporado dentro de la Provincia de Guatemala (junto al resto de Chiapas, Honduras y El Salvador), con su jefe político propio. Entre 1814 y 1820, la llamada reacción Fernandina o Sexenio Absolutista, eliminó las Diputaciones, restaurando el sistema de intendencias.

La Constitución española de 1812 hizo resurgir la división política de 1812-1814, con lo que Xoconusco quedó nuevamente dentro de la Provincia de Guatemala. Sin embargo, una ley de las cortes ordenó en 1821 que todas las intendencias fueran provincias, con lo cual el antiguo reino de Guatemala quedó dividido en cuatro provincias que no estaban subordinadas entre sí: provincia de Ciudad Real de Chiapas, en la que se incluía Xoconusco; Provincia de Guatemala, en la que se incluía El Salvador; Provincia de Comayagua, y Provincia de Nicaragua y Costa Rica.

En la época colonial las relaciones de Chiapas y Xoconusco eran más cercanas con Guatemala que con el centro de México. Ya que la distancia de esta región al centro de México es de 1200 km y con Guatemala de solo 400 km; esto permitía que hubiera intercambio cultural, comercial, y económico más estrecho con los pueblos centroamericanos. Xoconusco continuó produciendo cacao y exportándolo hacia el Altiplano Central y a España. (Damián, 1988).



[1] Arcabuz era un arma de fuego portátil, semejante a un fusil, que se disparaba prendiendo la pólvora del tiro mediante una mecha móvil incorporada a ella.

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